sábado, 7 de marzo de 2015

¿El futuro del fútbol?

Aunque ahora pueda parecer utópico, o ya no tanto, el futuro del fútbol profesional pasa por los Estados Unidos. Sí, el país del Basket, del Football, del Hockey sobre hielo o del Beisbol, también puede convertirse en país del Soccer. Son muchos los factores que llevan a pensar que ese futuro puede estar más próximo de lo que se creía.

UNA LIGA PROFESIONAL

Se habla mucho del profesionalismo, pero los deportes europeos beben en exceso de su origen amateur. Los ascensos y descensos y las distintas fluctuaciones económicas que eso produce, a la larga, no podrán competir con campeonatos cerrados con presupuestos muy poco variables. En ese sentido la MLS sigue la misma fórmula que ya funciona en todas las grandes ligas americanas que, en sus homólogas en el resto del mundo, rara vez encuentran rival. Y los que haya, acaban siendo de un formato parecido.

La figura del comisionado único, una capacidad comunicativa y de márketing espectaculares, y los sueldos cada vez más atractivo elevan, año tras año el nivel de una competición que ya podría estar entre el top ten de ligas balompédicas. Si miramos en las gradas, la liga americana ya se sitúa en el puesto 9 con mayor promedio de asistencia. La superan Inglaterra, España, Alemania, Italia, México, Francia, Argentina y Holanda, esta última por apenas unos 500 espectadores. La llegada para el nuevo curso de jugadores como Giovinco o las nuevas franquicias de New York City con David Villa y Frank Lampard, o de Orlando City con Kaka a la cabeza de bien seguro que elevan esa cifra. Hoy, en Carsson los Galaxy y el Fire inauguraron el campeonato ante 27.000 espectadores.

ATRACTIVA

El nuevo convenio colectivo firmado recientemente convierte a la Liga en más atractiva. Además, el comisionado ha demostrado en varias ocasiones una gran flexibilidad y adaptación en hechos que pueden hacer crecer la competición. El cambio de normas motivado por la llegada de Clint Dempsey el pasado curso es el último ejemplo. Es decir, la liga debe crecer y se hará lo que sea necesario para ello. Un mensaje muy claro.

Esa situación provocó grandes regresos como el del propio Dempsey, Michael Bradley o Marco Pappa. Además, un reciente informe destacaba la gran presencia de jugadores argentinos que cada vez optan más por dar el salto a la MLS que quedarse en el campeonato doméstico. Por otro lado la llegada de Giovinco, Villa, Lampard, Gerrard o Kaka, unida al regreso de Brek Shea, Jozy Altidore  o Roger Espinoza elevan el nivel de la liga. No hay que olvidar que, cada vez más,  jugadores europeos optan por el cambio de lado del charco. Raul Rodríguez, ex Espanyol se enroló en el Dynamo, y recordamos que Adrián López, ex del Depor, está en el Impact que acaba de hacer historia. El italiano Marco Donadel, también en el Impact o el suizo Emeghara, que jugó muy bien la pasada temporada en el calcio,  son otros ejemplos.


A los equipos de USA solo les falta un punto más para asaltar la ConcaChampions. Cuando superen a los mejicanos, se abrirá un nuevo horizonte en el fútbol, del que Europa haría bien en tomar nota.

lunes, 23 de febrero de 2015

La plasticidad hecha portero

Un tuit del FC Porto de esta tarde nos recuerda que tal día como hoy, de hace diez años. Vitor Manuel Martins Baia, popularmente conocido como Vitor Baia, jugaba su partido número 100 en competición UEFA. Un encuentro que acabó con empate a uno contra el Inter de Milán.Un dato que no debería pasar por alto, pues la magnitud del arquero es más grande de lo que se ha contado.

Ese tuit me sirve a mi para recuperar la historia del portero más plástico que, los ojos de quien suscribe este texto, ha visto jamás. Demasiadas veces se le recuerda como el portero de los mil millones que no triunfó en el Barça, y muy pocas como lo que era en ese momento: el portero mejor valorado de Europa y que discutía la hegemonía de Peter Schmeichel o del alemán Koepke.

Más allá de gustos balompédicos, Baia destacó por ser un portero elegante, el más elegante, en el noble arte de parar. Se esgrimirá que la belleza no sirve de nada y que un arquero se le exige que detenga balones, más allá de como lo haga. Y quien diga esto, tendrá razón. Pero es que Vitor Baia hacía las dos cosas. Paraba, se gustaba y lucía como el que más. Probablemente si en lugar de fichar por el Barça en 96 lo hiciese en el 2016, estaríamos hablando de uno de los jugadores más mediáticos del mundo. Y sí, era un portero, y sí, en ese momento ya era mediático.

Es por eso que es demasiado injusto que, a un jugador que ahora sabemos que jugó lesionado y que para no fallar al club que le había fichado por muchos millones y a su nueva afición (y ante la falta de un recambio de garantías bajo palos) estuvo parando balones con las rodillas deshechas. Tal vez, y solo tal vez, una operación antes hubiera cambiado el futuro de Baia y, en consecuencia, del Barça. Pero eso ya es fútbol ficción.

La realidad es que el estilo elegante de Baia le hacía el portero, por antonomasia. Sus vídeos eran los mejores para enseñar como hacer una buena estirada, y cada acción suya servía para aprender. A día de hoy, sigue sin haber un portero con su elegancia (Víctor Valdés, El último gran héroe a parte) Pero repasar las paradas de Baia sigue siendo hoy una delicia para los que amamos el arte de parar.

Este vídeo de VyridaFootball refleja muy bien la esencia de Vitor


lunes, 23 de septiembre de 2013

¿Qué es "ser profesional"?

En la vida en general y en el deporte en particular se suele escuchar más veces de las que se debería una frase que ya es un tópico “yo soy un profesional”. Generalmente va asociada a la puesta en duda de un trabajo, del esfuerzo del comportamiento… Y por eso me fui a la RAE para ver que dice de la palabra profesional, puesto que en el tópico siempre entra el dinero y acabas por creer que solo son profesionales los que hacen su trabajo, sin más, y cobran por ello. Sin embargo, en la quinta entrada de la definición de la palabra dice “persona que ejerce su profesión con relevante capacidad y aplicación”.  Así pues, llegados a este punto ¿Qué es ser profesional?

Para mí, y en términos deportivos, ser profesional va más allá de hacer tu trabajo. Ir a entrenar, jugar los partidos, atender a los medios solo cuando tienes obligación o solo cuando hay actos pagados de por medio no es ser profesional, o como mínimo no es ser un profesional como quien subscribe lo entiende.

Entonces, llega el momento en que empiezas a descubrir esos deportistas, esos atletas, que colman lo que uno ha soñado toda la vida con lo que debería ser la auténtica profesionalidad. Deportistas, demasiado anónimos, colmados de valores y sacrificio para su deporte. El que aman y no les da de comer, el que les ha hecho crecer como personas y con unos valores que no se aprenden fuera, por el que pierden muchas horas y reciben pocas recompensas, y por último y no por ello menos importante, su deporte, por el que luchan cada día para hacerlo crecer más allá de las barreras y convenciones sociales que pesan encima.

Ahí reside la auténtica profesionalidad. En la fuerza y la fe para romper aquellas montañas que parecen inquebrantables e ir más allá. En soñar con crecer cada día con el deporte con el que te has hecho mayor y en querer ser profesionales más allá del dinero, como reza la quinta entrada de la RAE.

Es por eso que cuando tienes la oportunidad de ver los ojos de estos y estas deportistas te das cuenta de lo que supone la auténtica profesionalidad. Aquel brillo en los ojos cuando hablan de su deporte, aquella sonrisa ilusionante como la de cualquier niño que desenvuelve un paquete la noche de Reyes y la fuerte convicción de seguir luchando pese a las adversidades que caen como bombas en la línea de flotación de barcos ya muy dañados. Pero ahí siguen, achicando agua aunque sea con las manos porque creen en lo que hacen.


Pese a ello, perseveran. Pese al desánimo que les puede invadir, las complicaciones que surjan y los problemas del día a día siguen con su plan de acción sin pestañear, sonriendo. Porqué creen en lo que hacen, disfrutan jugando y sueñan con que un día la sociedad les reconozca un esfuerzo titánico, no al alcance de todos. 

lunes, 2 de septiembre de 2013

Se apagó la metralleta

Tengo que empezar estas lineas admitiendo que ni soy un habitual seguidor ni un entendido en boxeo, más bien no soy ni una cosa ni la otra. En mi vida, habré visto tan solo dos combates reales los ya célebres Tyson-Holifield (sí el de la oreja) y el Pacquaio-Márquez en que Pac-Man cayó inconsciente. Más allá de estos dos, ya míticos combates, lo más cerca que he estado del boxeo es en las películas de la saga de Rocky. Casualmente, y sin recordar exactamente por qué, la semana pasada empezamos a hablar de dicha saga. Y fue en ese momento en que Dani me contó la historia del coprotagonista de Rocky V, Tommy "Machine" Gun en la película, Tommy Morrison en la vida real. Hoy, leo con estupefacción que el corazón de "la gran esperanza blanca" ha dejado de latir.

No deja de ser curioso que la historia real de una persona acabe siendo incluso más interesante que su personaje en la ficción. Tommy Morrison era uno de los últimos herederos de un gran linaje en Hollywood, pues uno de sus ancestros era el mítico John Wayne. El uso de los puños de Morrison en Rocky V no fue casual ya que era boxeador de profesión. Durante la época dorada de los pesos pesados, copada por los púgiles afroamericanos, Tommy llegó a ser considerado "la gran esperanza blanca". Rubio, fuerte y con ese aire chulesco que siempre presentaba, Morrison. Tras tener un éxito relativo y adquirir fama de "mandíbula de cristal", tuvo que dejar de boxear en 1996 al ser portador del VIH. Precisamente, una complicación de dicho virus es lo que le ha llevado a la muerte a los 44 años. 

Volviendo a su personaje, creo que ser (en parte), como Tommy Gun es algo que todos hemos soñado en
esta vida. Que alguien importante en la vida te brinde la oportunidad de crecer bajo su manto protector y convertirte en el mejor del mundo. Sin embargo, el riesgo que entraña y que acabó sufriendo "metralleta" Gun fue algo demasiado común, el morir de éxito. El rubio pupilo de Rocky quiso saltarse los escalones hacia la eternidad y acabó cayendo víctima de su propio ego. Como cualquiera de las películas de la saga Rocky, el trasfondo de la quinta entrega no deja de ser como mínimo interesante.

Hablar de su manera de pelear sería hacer poco menos que un sacrilegio. Sin embargo, yo fui de los niños que nos quedábamos embobados ante la pantalla observando y escuchando las enseñanzas del gran Rocky Balboa al jovencísimo Tommy Gun, soñando algún día poder tener la oportunidad que el cine le brindaba a aquel rubio fortachón, de espíritu indomable y de ego gigantesco. Y, aún lo sueño.

Morrison, quien fue duro en el cuadrilátero y blando con la vida se ha apagado. Sin embargo, para siempre quedará el torrente de golpes que soltaba por combate Tommy "metralleta" Gun. 

Descanse en paz






domingo, 21 de julio de 2013

El heredero de Aníbal

Se consumó la gesta. Chirs Froome ya es el primer ciclista, nacido en África, en hacerse con el Tour de Francia. Y lo ha hecho en una edición histórica, la del centenario de la prueba más emblemática de la historia del ciclismo mundial. Algunos dirán que es un europeo nacido en África, que compite bajo la Union Jack, que es blanco... Pero también ha nacido y crecido en Nairobi, se convirtió en ciclista en Sudáfrica y que en categoría sub'23 corrió con el combinado de Kenya. Con todos los matices del mundo, pero africano al fin y al cabo. 

Si tras su primera gesta de vestirse de amarillo se hablaba en este blog de El Tour del Africano y la gesta que hizo en tiempos de los romanos Escipión el Africano ahora es otro gran general de la antigüedad el que mimetiza con Froome. Aníbal el Cartaginés, según historiadores, el general más grande de su tiempo logró su mérito y reconocimiento, entre muchas otras gestas, tras lograr cruzar Pirineos y Alpes con sus tropas. Elefantes de Guerra superaron las dos cordilleras para llegar al Piemonte y poner en jaque a toda Roma.

Chirs Froome demostró su fuerza en el Pirineo, en donde mandó a la lona a todos su rivales. Los remató en el Mont Ventoux y ganó el Tour en la contrarreloj. En todas esas etapas, el molinillo del hombre que cambia de ritmo sentado en el sillín de la bicicleta se convirtió en trituradora. Uno a uno descabalgo a cuantos se pusieron delante. Froome no había corrido con la cabeza si no con el corazón. En cada uno de sus ataques parecía que Chris luchara con un fantasma al que tenía que dejar clavado. Un espectro que no estaba en el Tour y que debía aniquilar. Froome, en cada ataque, quería demostrar que era mejor que Wiggins. Tenía fuerza y lo quería demostrar en cada momento más allá que fuera necesario. El fantasma del Tour anterior le hacía atacar y atacar sin cuartel. Pero quedaba una semana...

Quedaba lo duro, la traca final. Cruzar los Alpes. En los montes que tocan a Francia, Italia, Suiza, Austria, Mónaco entre otros estados debían dictar si el molinillo seguiría triturando o, como pasó con los hombres de Aníbal, empezarían las dudas. Y fue lo segundo. La fuerza de Froome empezó a menguar y sus arreones fantasmales se le acababan convirtiendo en contraproducentes. Nairo Quintana y "Purito" Rodríguez le empezaron a responder a sus ataques. Y llegó el momento de la cabeza. Froome empezó a correr con inteligencia, probablemente, obligado por su falta de fuerzas. Empezó a apoyarse en su lugar teniente, Richie Porte, más de lo que nos tenía acostumbrados. Lejos en la general, dejaba marchar a Purito y Quintana, a la vez que el miraba atrás y sentenciaba a Contador. Hizo de general, dosificó sus fuerzas y centró sus objetivos en romper a su máximo rival. Y lo logró.

Como Aníbal, pasó los Pirineos y los Alpes, para erigirse como el mejor. Tiró de inteligencia cuando no tenía fuerzas y llegó a París como amarillo, como ganador. Sus aliados en los Alpes le flanquearon en el podio. Mientras, sus rivales, lo miraban des de lejos. La fuerza de dos semanas y la cabeza de una tercera. Esas son las claves del Tour del Africano, del heredero de Aníbal, que como el Gran General de la Antigüedad triunfó cruzando los Pirineos y superando los Alpes. 

sábado, 6 de julio de 2013

El Tour del Africano

Publius Cornelius Scipio Africanus conocido popularmente como Escipión el Africano pasó a la historia por sus célebres campañas en el norte de África, logrando tumbar al potente imperio cartaginés. Des de ese momento, África siempre ha tenido una importancia preponderante en la historia y no siempre ha sido reconocida. En el deporte pasa algo parecido. Poco a poco talentos surgidos del norte, de la Sabana, del Sáhara o del sur del continente van recogiendo los frutos del protagonismo de sus ancestros. Hoy es uno de esos días.

El Tour de Francia, prueba que nunca había liderado un ciclista nacido en el continente africano vive, en su centésima edición, una peculiar situación. Puede ser que la prueba esté liderada, prácticamente al completo, por ciclistas nacidos en ese continente. Primero fue Impey, el sudafricano, que tras un regalo de su compañero de equipo Gerrans logró vestirse de amarillo. Hasta hoy.

La llegada a los Pirineos, por donde Anibal había cruzado para atacar Roma con sus elefantes, ha coronado (algunos pensamos que con un año de retraso) a Chris Froome como el mejor ciclista del momento. Compite bajo la Union Jack, la bandera británica, sin embargo su cuerpo y su carácter se han forjado lejos de la fría, nublada y lluviosa Britania. De Nairobi, que es donde nació, y de la Sudáfrica post aparheid donde se formó nace la fuerza, la rabia y el talento de un hombre que parece insaciable.

Lejos de lo que nos tenían acostumbrados los grandes los últimos años, Froome se la jugó y llegó al momento decisivo de la etapa con un solo compañero, muy bueno, pero uno solo. No necesitaba más. Richie Porte le puso el ritmo que él necesitaba y cuando vio la flaqueza de los hispanos (Hispania, tierra de conejos, justo en donde empezó la leyenda de Escipión padre con la conquista de Cartago Nova y la de Escipión hijo, con la caída de Numancia) lanzó su ataque. Faltaban cinco kilómetros. Froome quería ganar el Tour en su primera oportunidad y vistos los resultados casi lo logra. No levantó los brazos hasta cruzar la meta, pues no quería dar ni un segundo de regalo a sus rivales. Primero arrasar y luego celebrar. 


Su fuerza natural, contenida por una pose poco ortodoxa en la bicicleta, salió a relucir. Aquella que hace justo un año se veía encorsetada para que su líder, aquel que no aceptó que su gregario era mejor que él, se hiciera con el primer Tour de la historia para un británico. Es precipitado hablar del triunfo del africano en esta edición, pues los contratiempos nunca son predecibles ni por los Oráculos. Sin embargo, si las estrellas siguen alineadas para Froome, el destino le tenía reservado su nombre para un Tour histórico, el del centenario, el que puede ser para él, el Africano. 

miércoles, 27 de febrero de 2013

En Clave de Clásico


En clave de clásico

Los Barça-Madrid o viceversa siempre acaban dejando una serie de sensaciones encontradas que, en frío, uno puede canalizar para intentar hacer un análisis de los sucedido en los 90 minutos sobre el verde en los que la precisión quirúrgica de las contras de los blancos ejecutadas por el bisturí del cirujano Ronaldo se impusieron sobre la sinfonía coral, del solista Messi, que anoche acabó sonando más desafinada que nunca. Pero, entre música i operaciones, vayamos al análisis.

El cierre
La principal característica del FC Barcelona, en todos los años de Guardiola, a excepción de la última mitad ha sido la manera de cerrar atrás. El 4-3-3 completamente asimétrico, con un Alves volcado al ataque y un Abidal con apariciones puntuales obligaba a los rivales a dos cosas. La primera era a estar siempre pendientes porqué uno de los extremos siempre estaba abierto y, cuando se cerraba, dejaba paso a las sorpresivas llegadas de Abidal. Esta situación evitaba el atasco que generan el cierre actual de los dos extremos y la falta de sorpresa que provoca las permanentes subidas de Alba y Alves. Y, directamente ligado con estas situaciones, el equipo con Abidal cerraba con cuatro jugadores (los dos centrales, uno de los laterales y el pivote defensivo) lo que obligaba al rival a atacar hasta con cinco hombres si quería tener superioridad. Ahora no, la subida de ambos carrileros deja desguarnecida la defensa y la espalda de los laterales es inalcanzable para los tres hombres que cierra. Ronaldo supo explotar como nadie esta característica que antes ya habían dejado al descubierto hombres como el Chory Castro. Estos problemas se empezaron a dar en la segunda mitad de la temporada pasada, cuando Abidal causó baja por su enfermedad.

La teoría del embudo
Roura, y en extensión Tito Vilanova, han acabado cometiendo el mismo error que llevó al fracaso el Barça de Guardiola el curso pasado. Quitar delanteros en pro del control ha radicado en dos factores. El primero la gran dependencia de Leo Messi en el gol, pues no cabe olvidar que en el primer año de este ciclo eran tres delanteros natos (Eto’o, Henry y Messi) los que ocupaban la vanguardia ofensiva. EL potencial goleador fue repartido entre ellos. Ahora, los goles que hacían tres los hace Messi. Pero como dicen en inglés, la temporada que el argentino no está bien “No Messi, no party”. Tito pareció captar el mensaje y al inicio del curso devolvió los extremos a la cal, agresivos y ofensivos. Esto llevo implícito poder subir las líneas de presión, como antaño, y recuperar aquella sensación de superioridad. Pero el dar cabida a Fábregas volvió a romper este esquema. Y el de los cuatro interiores solo es bueno cuando Cesc está al 120%. Es decir cuando el físico le da para llegar y presionar en lugar de estar. Ahora no está bien y camina sobre el campo, para acabar desnaturalizando el equipo pues Fábregas sin llegada no aporta la construcción de Iniesta o Xavi faltos de fuerza para la sorpresiva característica. Esta situación con Andrés y Pedro tirando al centro y Messi bajando al círculo central para orquestar el ataque provoca el embudo. El tono físico hace el resto.

El pastor y el rebaño
Por paradoxal que pueda parecer, la importancia del director es capital incluso en los equipos que juegan de memoria. Si en lo que a música se refiere todos nos acordamos de Von Karajan o Luis Cobos dirigiendo a las grandes orquestras, los equipos de fútbol no son distintos. Tito Vilanova está luchando por su vida y me resulta muy difícil que hoy, por ejemplo, se levante a las cinco de la mañana (hora de Nueva York) para ver el entreno del club que es a las once (hora catalana). Además, pierde los intangibles, el lenguaje no verbal y todo aquello que nosotros, los aficionados, no vemos. Si no, cualquiera podría dirigir el Barcelona por teléfono y ha quedado demostrado que no es así. Las autogestiones sin dotes de mando acaban desembocando en estrellas fugaces (véase Ronaldinho).

Mourinho da con la tecla
Jose Mourinho trabajó el partido mucho más que el Barça. Montó un bloqueo central consciente de que el equipo azulgrana libera las bandas y ordeno que sus laterales apenas cruzaran el campo. Partió su equipo con Khedira como nexo de unión y mandó siempre a Di María-Ronaldo-Ozil e Higuaín al ataque. Siempre con superioridad respecto a Puyol-Pique-Busquets. Explotó la espalda de los laterales y evitó la crispación dejando a Pepe en el banquillo, consciente de que el Barça se había metido solo en la boca del lobo. Diez para el portugués que, cuando se dedica a hacer su trabajo, es sin duda un entrenador TOP.

Otro día hablamos de la afición del Camp Nou.

miércoles, 30 de enero de 2013

La salida de los genios

Lo mejor que tiene la vida es que te permite descubrir pequeños genios, en distintas materias, a cada instante. El deporte no es ajeno a ello y cada disciplina tiene a sus auténticos maestros cuya calidad no va nunca separada en su capacidad de sorprender. De la misma manera que llegan sin avisar, sin hacer ruido, se marchan en la mayoría de ocasiones cuando nadie lo espera.

Hoy tuvimos un nuevo capítulo de ello. Andrea Fuentes, la catalana más laureada en la historia de los Juegos Olímpicos, decidió que su ciclo se había acabado. Esgrimió una serie de motivos que sirven para poner literatura al adiós de una genio. Como tantos otros llegó cuando su deporte empezaba a florecer de la mano de Anna Tarrés. Y se hizo con las riendas del equipo tras tener que suplir a una figura de calibre mediático como Gemma Mengual. Todo ello hizo de Andrea una competidora dura y exigente. Tanto como afable, amable y buena persona es fuera del agua. el tango que se marcó con Ona Carbonell, plata en Londres 2012, quedará ya para siempre en la retina de quienes tuvimos el placer de disfrutarla.

Imprevisible, Andrea, cuando tenía un guión preparado para un epílogo mágico a su carrera, con los mundiales de Barcelona 2013 ha sido honesta con ella y con el mundo que se lo ha dado todo y se ha quitado el bañador. Literalmente, dejando al descubierto todos los motivos que han provocado que la mejor de aquí en todos los tiempos se cansara de nadar. Muchos no se habrán dado por aludidos, otros le quitarán importancia, pero las consecuencias de los actos sin sentido del pasado septiembre empiezan a pasar ya factura. Ona Carbonell tiene la oportunidad de su vida: nueva estrella o simplemente una más.

Como ha hecho hoy Andrea, tantos otros hicieron lo mismo. Valdés ha decidido que se va del Barça en 2.014, como hiciera Guardiola la temporada pasada o hace una década como jugador. O cuando Induráin tras un mal año colgó la bicicleta, o Bjon Bork retirado en la cresta de la ola, Martina Hingis, Gabriela Sabatini, Ian Thorpe... La lista de genios es interminable y Andrea Fuentes, por méritos propios forma parte de ese elenco de elegidos con derecho a decidir que día se bajan del tren.

Mañana, ayer y siempre, Andrea Fuentes será la persona que hizo lo más importante con la natación sincronizada. Porqué la consolidó en un panorama nada bueno para deportes minoritarios. Gemma Mengual dio el fogonazo y Fuentes lo convirtió en una hoguera con material para quemar mucho tiempo. Solo queda desearle suerte a la eterna sonrisa pícara de la sincro.

¡Gracias por todo Andrea!

lunes, 22 de octubre de 2012

Livestrong, más allá de la mentira y del mito

Quien suscribe estas líneas ha sido un acérrimo crítico de Lance Armstrong. Y en el día en que todo se desenmascara no siento nada de felicidad. No me complace una sentencia que llega tarde y mal. Porqué como dijo Óscar Pereiro, en una de las pocas cosas que coincido con él, nadie les devolverá al resto de gladiadores la satisfacción de estar en el lugar más alto del podio de les Champs-Élysées  de París. Luego, tras digerir que la UCI fuera poco inteligente y populista en su medida (no lo fue con Rijs y compañía) un twitt de  Carlota Reig (A Armstrong le han quitado sus 7 tours y le han suspendido de x vida.Yo era de las de la pulserita amarilla de LIVESTRONG. Grandes mentiras)  me provocó una tremenda reflexión. ¿Mereció la pena la estafa más grande de la historia del deporte? Para mi sí.

En las siguientes líneas no haré apología del dóping ni mucho menos, sino que intentaré dar la visión personal y partidista que va más allá de la mentira y del mito. Armstrong se convirtió, falsamente, en el mejor cicilista de todos los tiempos. Este hecho unido con una espectacular campaña de márketing "made in USA" dio como resultado el 'Livestron', algo así como "vive la vida con fuerza". La campaña recaudó varios millones largos de dólares por todo el mundo y la fundación que encabezaba Lance aportó indecentes cantidades a la lucha contra el cáncer. Una enfermedad que él superó.

Con Carlota (y ya me perdonará ella que la trate con esta familiaridad pese a solo verla por la tele y intercambiar un par de twitts) llegamos a la misma conclusión. ¿La fundación hubiera recaudado la misma cantidad de dinero sin ser Lance Armstrong su imagen? "Ni de coña". Llegados a este punto, uno piensa que  todos convergimos en que el deporte de élite hace muchos años que ha dejado de ser puramente deporte para ser un negocio constante en que los resultados deportivos suben y bajan sus protagonistas como las acciones en la bolsa. 

No apoyo el dopaje, me repugna profundamente. Pero también creo que las cosas deben prescribir algún día porqué no podemos estar reescribiendo la historia cada vez que hay un avance tecnológico. ¿Se imaginan que ahora se introduzca tecnología en el fútbol? ¿Que hacemos con 'La Mano de Dios' o el gol de Alemania a Inglaterra en la final del Mundial del 66? Además, Rudi Pevenage reconoció que el dopaje del US Postal obligó al resto de equipos a hacer lo mismo. ¿Será por eso que se declaran siete Tours desiertos? ¿Porqué no había nadie limpio? Como digo, no podemos reescribir la historia constantemente. 

Me hubiera alegrado que la UCI no hubiera aceptado el soborno y que Lance, si tenía que caer, hubiese caído en su momento. Pero poderoso caballero es don dinero y el tejano tenía mucho. Pero el ciclismo no muere. Superó la repentina retirada de Miguel Induráin, el caso Festina, la muerte de ídolos como Pantani o el 'Chava' Jiménez, que ciclistas menores ganaran Tours, el fraude de Landis, el positivo de Contador... y siempre resurge como cual ave Fénix.

Pero deberíamos preguntarnos la afición. ¿No somos nosotros que empujamos a los deportistas a doparse? Miramos las pruebas en clave de récords, de dureza, siempre queremos más. Exigimos a los atletas más allá de sus límites. Parece que Bolt si no gana con récord del mundo es menos bueno, que ganar un Tour no basta, encima hay que haciéndolo avasallando a tus rivales, que 60 partidos en una temporada no son suficientes hay que llegar a los 80...

El caso de Lance es el de un campeón (que ganó un Mundial cuando la prueba era algo más que un sprint) que quiso convertirse en el mejor de todos los tiempos. No contento con ello se vanaglorió y regreso de su retiro para demostrar que seguía siendo el Rey. Como dije en un twitt esta mañana. Que no nos engañen, la sanción a Armstrong no es por haberse dopado, es por haber sido más listo que ellos, haberse reído en la cara de todos los estamentos y no haber reconocido su culpabilidad. Bjarne Rijs sigue con el Tour del 96 y con un equipo ciclista a su cargo. 

Pese a que siempre iba con Beloki, Botero, Pantani o Ulrich para que te tumbaran, GRACIAS LANCE por todo lo que has hecho por la cura contra el cáncer. Si todo el dinero recaudado por tu fraude ha servido para ayudar a la investigación de esta lacra que tenemos la humanidad, peor que cualquier epidemia y que todos tenemos un familiar que la ha sufrido, para mi el fraude más grande de la historia del deporte ha merecido la pena.

El deporte es importante, las personas lo son mucho más. 

miércoles, 29 de agosto de 2012

Lo que la pretemporada esconde... La Supercopa lo muestra

Final del partido. No puedo negar que la rabia invade mi cuerpo. No soporto perder ni a las canicas, mucho menos que el equipo de mi vida y de mis sueños se deje escapar un título, sí un título, por errores de bulto propios, no achacables a ningún factor externo. El Madrid es justo campeón porqué, en eso al menos, nos gana siempre: Fondo de Armario.Y estamos en Agosto. 

Quiero recordar una teoría que expuse aquí mismo en abril cuando dije que los títulos se ganan en mayo pero se pierden en junio Y para mi sigue siendo verdad. El Barça ha empezado a perder los títulos de la temporada 2012/2013 en el mes de junio, en la planificación deportiva.

La defensa, para los defensas: Salir a jugar en el Bernabéu con una zaga integrada por Adriano en la derecha (un carrilero más que un lateral), Jordi Alba en la izquierda (extremo reconvertido a lateral) y Mascherano (medio centro, que a nadie se le olvide, de central) es suicida. El resultado ha sido 2-0 en veinte minutos. El jefecito es, tal vez, uno de los tres mejores medio centros del mundo, sin embargo es un central normal y corriente. La anticipación a la que acostumbra en la medular, es suicida detrás puesto que no tienes el paracaídas de los centrales y hoy le ha pasado, con metros a su espalda. Jugar con dos laterales tan ofensivos y que tienden a subir a la vez provoca que los centrocampistas no den abasto a las coberturas y, cuando roban el balón, no estén en el medio para provocar la superioridad. Con Puyol más renqueante que en forma, el Barça no puede salir a jugarse la Liga, la Champions y la Copa con Piqué-Mascherano, con el único recambio de Bartra, un jugador sin experiencia más allá de segunda. Y menos con laterales tan ofensivos como Alba y Alves. El equipo ha mejorado, mucho, con la entrada de un defensa de verdad, Martín Montoya. Partidos grandes, al menos un lateral debe saber defender.

El drama del ataque: La temporada pasada y ya antes de Navidad se vislumbró que el Barça iba cojo en la zona ofensiva. Alexis sigue sin adaptarse al estilo Barça y de momento está más empeñado en peleas y lipotimias que en coger los conceptos tácticos que Pedro le muestra, de su manual, cada partido. Villa sigue sin estar a tope, Cuenca está lesionado y Afellay en la puerta de salida. Darse la vuelta y ver tan solo a Cristián Tello en el banquillo es para echarse a temblar. Un jugador rápido y revulsivo, pero sin apenas recursos para partidos grandes. Un buen jugador, al estilo Jeffren que el Barça ya vendió. El club sigue necesitando aquel plan B que adoleció la temporada pasada. Hay quien, nostálgicamente lo llama tener un Larsson. Yo lo llamo tener alguien que cambie el estilo. En la primera época de Guardiola, era Pedro el encargado de hacer eso, siendo la antítesis de Eto'o y Henry. Pasamos a Bojan, que fue quien cambió el perfil de Ibrahimovic (y de no ser por el gol legal que le anularon contra el Inter, seguro estaría en el Barça). La llegada de Villa en junio vino acompañada de la de Afellay en navidad, detectando ese perfil distinto que necesitaba el equipo. Pero ahora, falta el jugador capaz de salir al campo en el minuto 80 y cargarse el equipo a la espalda para hacer algo distinto. Ese hombre no es Cristian Tello.

¿Caso Cesc? Es alucinante que periodistas de renombre se estén preguntando porqué Cesc no juga. De falso nueve está jugando un tal Leo Messi, nada más y nada menos que el mejor jugador que los ojos de quien escribe haya visto (junto con Ronaldinho). Y en los interiores, su puesto natural, se encuentran los dos mejores elementos asociativos que el mundo del fútbol ha visto sobre un terreno de juego. ¿Lo ponemos de central? Como con la Roja, Cesc eligió cohabitar con Xavi e Iniesta y ahí tiene que esperar su turno. Ponerlo en calzador, como el curso pasado, dio malos resultados. La temporada es larga y tendrá minutos, mucho, puesto que Xavi tiene que dosificarse. Pero sinténdolo mucho, porqué es un jugador que me gusta, Cesc Fábregas no puede ser titular en este Barça.

Quedan dos días de mercado y el club dará salida a Fontàs, Jonathan Dos Santos e Ibrahim Afellay. Dudo que traigan a ningún otro jugador. En un año post Eurocopa y con Copa África de por medio (Song calculo que se irá un mes y medio) una plantilla corta es poco menos que un suicidio. Ojalá me equivoque...

jueves, 19 de julio de 2012

Ciclismo de segundones

Hubo una época que en la carretera se competía para ser el mejor. El más fuerte. El que nadie podía seguir sobre el asfalto. Sin embargo, de un tiempo a esta parte parece ser que esto ha cambiado. Ya de un tiempo a esta parte, y tras la entrada de los pinganillos, los ciclistas compiten con el freno de mano puesto, más pendientes de lo que les marcan desde los coches que no de lo que sienten sus piernas.

Es un tiempo de corsés, no apto para aquellos hombres que nos emocionaron. Jiménez, Pantani, Delgado y compañía morirían en la opresión de las órdenes de radio, en las directrices de los pulsómetros y no en su instinto. Es, si me permiten la comparación, como si a un delantero centro quisieran controlarle su instinto goleador. 

Pero lo de hoy, en el Tour de Francia, ha rozado la vergüenza ajena. Sabido era de todos que Bradley Wiggins, un hombre que en circunstancias normales nunca ganaría un Tour de Francia, no era el hombre más fuerte de la carrera. Tal vez si el más mediático o el más caballero pero no el mejor, que es lo que debería contar al fin y al cabo. 

En un arrebato de demostrar lo que no es, el maillot amarillo se ha puesto al frente del grupo hasta descolgar a sus rivales, o a muchos de ellos. Sin embargo y como también era sabido, su enemigo estaba en casa. Chris Froome ha aceptado la invitación de su jefe de filas y le ha dado un relevo que, una vez más y ya van varias, ha demostrado que el keniata tenía mejores piernas que el hombre nacido en Gante. Dos veces que se hayan visto y seguro que muchas más que no sabemos, los dos hombres que compiten bajo bandera británica han demostrado quien debería mandar. 

Froome, al que se acusa de desleal, ya perdió la Vuelta a España 2011 por esperar a su jefe de filas. Ahora ha perdido el Tour de Francia por exactamente lo mismo. ¿Es esto justo? ¿Respeta eso la norma más sagrada de un deporte como el ciclismo en que el más fuerte debe ganar? Yo lo tengo bastante claro, no.

Las carreras hay que ganarlas en la carretera y porqué eres el mejor. Es de buen líder apartarte cuando sabes que tu compañero es más fuerte. Si puedes, le sigues y le demuestras quien manda. Si no, te apartas, celebras la segunda plaza y admites que has sido superado. Sinceramente, no me gustaría nada ganar como Wiggins, sabiendo que no soy el mejor. 

Cadel Evans, ahora ya defenestrado, tuvo que pasar muchos años de segundón hasta que fue el más fuerte y llegó el día que el perdedor aprendió a ganar . Wiggins, fan de Indurain e hijo del control desde los coches, debe aprender que solo deberías ganar si eres el más fuerte y él no lo es. Este Tour ha sido aburrido y una auténtica farsa y para mi, a nivel de espectáculo, el peor Tout de Francia que he visto en mi vida. 

domingo, 29 de abril de 2012

Cambiarlo todo para que no cambie nada

Finalmente se confirmó, la noticia que ningún aficionado al fútbol quería escuchar. Pep Guardiola cuelga la carpeta, temporalmente, porqué está agotado. Esa declaración, que por si sola sería ya noticia, corría el riesgo de dejar una incógnita aún más grande: La sucesión. En todos los sitios a la pérdida de un entrenador tan carismático e importante como Guardiola le acaba siguiendo un periodo complicado. Las odiosas comparaciones que recibiría su sucesor acabarían convirtiéndose en un fantasma capaz de hacer enloquecer al más cuerdo de los técnicos. 

El Barça quiso atajar ese problema de raíz e hizo bueno aquel dicho tan antiguo de "A rey muerto, rey puesto" y pocos minutos después de despedir a Guardiola dio un golpe de efecto y entregó el cetro de mando a su segundo, Tito Vilanova. La argumentación fue fácil... El segundo de Pep es quien mejor conoce el proyecto y quien más puede hacer para seguir la línea marcada por el 4 en el último lustro.

La primera frase que me vino a la cabeza fue... Cambian todo para que todo siga igual. Y me explico. Si existe una antítesis a Pep Guardiola ese es su mano derecha. Francesc Vilanova Bayo contrasta con su primero en muchas cosas. Para empezar, el vestir. Tito usa el chándal y Pep el traje. Es muy posible que acabe utilizando los trajes siendo el primer entrenador, pero ya es una diferencia que marca el perfil de ambos.

Tito, el hombre en la sombra, ha jugado toda su vida en categorías menores. Hijo de la eterna factoría de medio centro de la Masia, Vilanova no es un técnico superdotado como Pep. Ocupaban posiciones parecidas pero lo hacían de maneras bastante diferentes. Delante de la prensa, nadie habla con Guardiola y las intervenciones de Tito (cuando Pep estuvo de baja por la hernia discal) solían ser prácticas, pragmáticas sin demasiadas estridencias. 

Sin embargo eso no quiere decir que el nuevo entrenador del Barça no sea un hombre de carácter. Lo demostró tras el lastimoso incidente con Mourinho. Tras recibir ese simulacro de agresión del portugués, Vilanova reaccionó soltando una colleja al que ahora será su homólogo madridista. Aquí también se diferencia de Pep. Nadie se imagina a Guardiola reaccionando así, ni habiendo sido agredido. 

Para ir cerrando, el vestuario del Barça ha demostrado estar algo viciado y necesitar una pequeña remodelación. Guardiola ya afrontó una de muy dura (sacar a Ronaldinho, Deco, Eto'o e Ibrahimovich no es tarea fácil), y quizá para los cambios que tienen que llevar al equipo a seguir en la cresta de la ola no estaba preparado. Vilanova, siempre en el segundo plano, conoce los vicios de un vestuario que ha observado desde la trastienda y que debe demostrar poder manejar desde ya. 

Cambiar las piezas necesarias para que todo siga igual. Un nuevo liderazgo para seguir ganando.

O como reza el título de este artículo "Cambiarlo todo para que no cambie nada".

martes, 24 de abril de 2012

Los títulos se ganan en mayo, se pierden en junio

Fin del partido, empate a 2. Por primera vez en la era Guardiola se acumulan tres derrotas consecutivas y será la primera temporada en la que el Barça de Pep no levanta como mínimo una de las dos competiciones grandes. Hay que ser sinceros y los tres títulos que lleva más luchar para ganar la Copa del Rey es un premio menor, como antaño dijimos cuando lo hizo el Madrid. Sin embargo, todas las claves del fracaso de esta temporada no hay que buscarlos en los motivos puramente futbolísticos. Pero primero hablemos de fútbol:

Las Claves de Mayo:

- La teoría del embudo: Guardiola es el mejor entrenador del mundo, de eso no tengo ninguna duda y para justificarlo solo hay que leer el post anterior a este. Dicho esto, hoy volvió a fallar en los cambios. La decisión de quitar a un Cuenca que estaba siendo el mejor del partido por Tello fue un error. Cristian no tiene desborde en parado y ante la defensa del Chelsea no había espacios. El equipo empezó a desangrarse a partir de ese cambio. Además, le puso a pierna cambiada y Tello no tiene los recursos para jugar así. Las piernas no valen para jugar en el Barça, hace falta algo más. 

- Alves y los espacios: Dani Alves pasa de ser el mejor lateral derecho del mundo a ser uno de los extremos más limitados del planeta. Hace tres días hizo internacional a Fabio Coentrao, que estaba jugando una temporada pésima. La fuerza de Dani Alves llega de la sorpresa, del llegar antes que estar. En parado, como Tello, carece de recursos en el desborde y en el centro. El embudo lo cerraron entre Alves y Tello, los mismos causantes de idéntica circunstancia ante el Real Madrid.

- Los defensas son para algo: Javier Mascherano es uno de los mejores jugadores en su puesto. Un lince a la hora de tirarse al suelo a recuperar balones, un maestro en el corte del balón. Sin embargo y en contra de lo que se vende es un central limitado en la defensa con tantos espacios. Hoy, una salida suya en el achique de espacios, sin la presión al hombre del balón, generó que Lampard tuviera todo el tiempo del mundo para asistir a Ramires, que entraba en carrera. Cuando el central sale a la presión del medio centro hay que cortar el balón o hacer falta, no flotar a la espera de la ayuda. Ramos, Puyol, Piqué y compañía dominan ese arte, Javier Mascherano no, por eso no es un central.

- Messi llega fundido. Leo es el mejor del mundo y como tal hay que mimarlo tanto como se pueda. Dicho esto hay que poner límites al campo. Si eres malo tirando penaltis (ha fallado 3 de 13) no pasa nada, hay que ceder el puesto de pateador a otro. Eso no es esconderse, al contrario, es el ejercicio más grande de humildad. Reconocer que algo no lo sabes hacer y dejarlo a un compañero que lo haga mejor. Algo así hizo Keita antes de la final de Roma, al pedir a Guardiola que no le situara de lateral zurdo porqué no daría la talla necesaria para el equipo.

Sin embargo, todo lo expuesto hasta aquí son datos conyunturales, decisiones puntuales o reacciones que pueden modificarse. Pero, para mi, las auténticas causas de la caída en este final de temporada hay que buscarlas más allá, en el pasado mes de junio\julio.

Las Claves del Verano

- Una plantilla descompensada: El Barça no tiene una plantilla como para ser campeón de Europa. Contaba con solo dos auténticos centrales de nivel (Piqué-Puyol). Fontàs nunca ha contado realmente y Abidal era un recurso que dejaba huérfano el lateral izquierdo. La solución de Mascherano ha lastrado toda la temporada las rotaciones eventuales en el centro del campo pues, junto con Busquets, es el único jugador de corte defensivo de un centro del campo excelso en tocadores. La venta de Maxwell, que tampoco era nivel Barça, no hizo sino lastrar una defensa ya muy mermada que quedó tocada de muerte ante la baja de Abidal. Dos centrales y tres laterales izquierdos con un único lateral derecho es un planteamiento, para afrontar una temporada con 6 competiciones, pésimo.

- Delanteros para que os quiero: Un equipo que juega con tres atacantes debería contar, como mínimo con seis. El Barça empezó la temporada con cuatro y medio, contando que Afellay no llegó como delantero puro. Las lesiones continuas de Pedro, Villa y Alexis obligaron a tirar antes de la cuenta de Cuenca primero y Tello después. Sin embargo fue una falta de reacción de la secretaria técnica no traer un nuevo jugador para dar aire al equipo y, teniendo en cuenta, que Messi pese a ser un superhombre necesita descansar. Tal vez un recambio de auténtico nivel hubiera permitido descansar a Leo, no precipitar las reapariciones de Alexis y Pedro con constantes recaídas que han impedido que lleguen a tener continuidad.

- El plan B: El Barça de Guardiola nace jugando con tres delanteros puros. Eto'o, Henry y Messi, con las apariciones estelares de Pedro. Ahora mismo, el equipo cuenta con Messi, Alexis y Villa, que parten como titulares pero no hay que esconder que estos jugadores no ofrecen un plan B. Henry recibía al espacio y al pie, tenia cuerpo para aguantar el balón si se requería además de ser un seguro en los penaltis cuando tiró alguno. Eto'o es de sobra conocido.

- Las pretemporadas: No hay duda de la importancia de llenar el deposito antes de una temporada muy dura. No hay que olvidar que la otra vez que el Barça optó a las 6 copas en la misma temporada cayó en enero en Copa del Rey ante el Sevilla y dobló la rodilla en semi finales ante el Inter. Levantó la liga con una puntuación récord. Esta temporada, salvando la diferencia de la importancia entre la Copa, que puede ganarse y la Liga, el conjunto ha jugado más partidos que nunca. Pero los jugadores están fundidos. Los errores en la definición son fruto de no llegar frescos a la zona de definición. De la misma forma, la falta de fuerza obliga que la presión se resienta. 

La planificación de la temporada acaba siendo un hecho capital en el asalto a la historia. Esta vez, el equipo no daba para ser eterno. Hace falta más y mejores jugadores. La cantera es un orgullo para cualquier culé pero hay que tener claro que todo lo que sale de la cantera merece tener nivel del primer equipo.

Ahora toca cruzar los dedos y que Pep renueve. Tener al mejor entrenador y al mejor jugador del mundo bien merece seguir soñando.

lunes, 23 de abril de 2012

Ser entrenador es mucho más que entrenar

En las guerras, los generales eran los encargados de librarlas por orden de sus presidentes, reyes o gobernantes. Trasladado al deporte esa figura la ejemplifica el entrenador. Aquella persona que dirige a sus tropas con el fin de lograr victorias de prestigio que acaben honrando la historia de su club. 

Todo el mundo concurre que para ganar una guerra se necesita mucho más que tener al mejor estratega o al mejor de los soldados. Hace falta algo más, el punto emocional capaz de dar la vuelta a la situación más surrealista y girarla en beneficio propio. Eso es lo que hacía diferentes a los generales clásicos y es lo que ahora mismo sucede con los buenos y malos entrenadores.

La globalidad a la que ahora se sumerge el fútbol, con ruedas de prensa constantes, cámaras en todas partes e incluso lectores de labios, nos lleva a determinar que al final, lo que sucede en el campo, pese a ser lo más importante del juego y lo más decisivo viene altamente condicionado por todo aquello que, Johan Cruyff, denominó el entorno. 

La rueda de prensa de Guardiola, previa a la semifinal de Champions League del año pasado fue un ejemplo de ello. Las palabras del entrenador sirvieron para dar la vuelta a la confianza de un equipo que podía empezar a dudar. Este año sucede algo parecido. Una nueva rueda de prensa pretende levantar el ánimo de las tropas tras la primera derrota seria en el último año. 

Sin embargo, la tarea emocional no acaba solo en el proceso de levantar a la tropas. Va más allá. En la derrota, es imprescindible hacer autocrítica y reconocer cuando te han superado. Este gesto de auténtica humildad sirve para que los jugadores se unan más a quien siempre les defiende a capa y espada. El feedback que produce entre técnico y el resto del equipo el saber perder es, inlcuso, superior al de los triunfos.

Estos detalles son los que acaban llevándome a la conclusión que ser entrenador es mucho más que entrenar. La tarea del míster no acaba cuando el utillero recoge los balones del campo de entrenamiento, va más allá del reparto de petos entre titulares y suplentes, sobrepasa el poner once nombres en liza y no concluye en las declaraciones post partido. El gran entrenador, como el gran general, ejemplifica los valores que quiere transmitir a su equipo con su actitud, convirtiéndose en el reflejo del espejo que quiere ver en sus jugadores. Porqué en la sociedad global en la que vivimos, los partidos de fútbol empiezan a ganarse mucho antes de que el balón empiece a rodar.

Guardiola, pese a los errores que pueda cometer en alguna de las facetas, sigue siendo el mejor entre los mejores. Domina el tempo, los registros y ejemplifica lo que quiere que sea su equipo. Una derrota no acaba con el trabajo de cuatro años, al contrario, le humaniza y da muestra de lo que realmente es su equipo, gane o pierda. Mañana veremos como el equipo ha digerido la impecable gestión de la derrota ante el Madrid, pues la oportunidad de levantar cinco copas en un mismo curso bien merecen una reacción de campeón.

sábado, 17 de marzo de 2012

Los Lord Byon del fútbol: capítulo 2 Guti, El tacón de Dios

El nombre de José María Gutiérrez Hernández podría responder a cualquier español de a pie. Sin embargo, bajo la normalidad de un nombre y unos apellidos convencionales, se esconde uno de los talentos (tal vez el más grande) de la historia del fútbol nacional. Y hablo de talento, no de jugador, pues esa palabra engloba una serie de conceptos de los que siempre estuvo mancado Guti. Irresponsable y genial, místico y loco... todas las acciones que hacía en el campo, para bien o para mal, le convertían en un futbolista diferente.

Cuando debutó en el primer equipo, copiaba el look del que decían que era su ídolo, Fernando Redondo. Pero el zurdo siempre se mostró muy distinto a lo que hacía quien se quería parecer. Formó parte de uno de los tríos que más gloria tenían que dar al madridismo, pues su hornada era compartida por Raúl González y Álvaro Benito; el primero eterna leyenda del fútbol mundial, mientras que el segundo las lesiones nos privaron del talento de quien se decía que era la pata más brillante del trípode.

Hay quien dice que su talento explotaba jugando como interior zurdo, otros que su lugar ideal era el de enganche, el 10 al uso creado en Argentina, sin embargo los mejores minutos de fútbol los tuvo con Vicente del Bosque actuando en una posición que ahora está muy de moda, la de falso 9. Tras el cese de Toshack y la llegada de Don Vicente llegaron los dos mejores cursos de Guti vestido de blanco. En especial la 2000/01 en la que el de Torrejón de Ardoz firmó 14 goles en 32 partidos. Unos registros espectaculares para un jugador que no es un delantero al uso.

Pero, si alguien recordará de por vida de Guti es el taconazo en Riazor. El ya conocido como el Tacón de Dios. Sin girar la vista, con una conducción a cual cisne flotando sobre un lago, el jugador cedió el balón con un taconazo a Benzema que marcó. Si la jugada hubiera o no acabado en gol es lo de menos, para los fans del balompié la jugada que hizo el eterno joven lo merece todo.

Genial en el campo y díscolo fuera de él, cada vez que hablaba no dejaba a nadie indiferente. Así fue cuando anunció su partida del Madrid. Todo apuntaba a que sería titular en el Camp Nou, en uno de los derbis más igualados que se preveían y con media liga en juego. En esa situación, él anunció que quería dejar el Real Madrid y no cumplir los dos años de contrato que le quedaban. Se quedó fuera de la convocatoria y sus últimos meses de blanco no responden a la trayectoria, entre díscola y genial, que tuvo José María en el club de su vida. Del año en Turquía ya no hablamos.

Igual que hice con Valdivia... ¿Hubiera sido tan genial Guti de haber tenido otro carácter?

jueves, 9 de febrero de 2012

A palabras necias...

Parece ser que al mundo del deporte español solo le interesa lo que hacen unos muñecos franceses. Si, los mismos que aquí ridiculizan políticos y si no me falla la memoria, los mismos que disfrazan a Van Gaal con una cara llena de ladrillos. Pero... se ha dado con el orgullo nacional, tal vez el único en semanas y meses que los corruptos quedan en libertad y los jueces valientes son inhabilitados; eso son otros temas.

No se si Canal + Francia quería ofender o simplemente ha sido una política empresarial; sea cual fuere el objetivo, realmente han logrado ambos. Las webs de dicho canal y los podcast de los vídeos nunca habían tenido la audiencia que tienen ahora (hay quien asegura que son más vistos ya en España que en Francia) y las descargas van en aumento. Una prensa nacional y deportiva hablando a diario de dicho canal, los franceses reconfortados pues, que a nadie se le escape, en el mundo existe la sospecha sobre el deporte español. La misma sospecha que han tenido siempre los grandes campeones, pues Lance Armstrong, incluso después de muerto, será puesto en tela de juicio. Desde luego que, con tal premisa, seguro que el precio por anunciante y la cantidad de patrocinadores de Canal + Francia ha subido como la espuma.

Y yo me pregunto ¿Van a cesar los vídeos? Si tuviera que apostar, diría que no, La televisión ha encontrado un filón y la prensa española, lamentablemente ha picado. De la misma manera que se pide a las televisiones que no enfoquen a los strikers de los campos de fútbol, (ya saben Jimmy Jumpp y compañía), no deberían dar publicidad gratuita a quienes intentan humillar sin pruebas, porqué lo rezaba un twit que no recuerdo quien lo firmaba "No ofende quien quiere, si no quien puede" y creo yo que Francia (si el país del Caso Festina, Richard Virenque, el pase de gol con la mano de Henry, el escándalo del Olympique de Marsella en los 90...) no es el país más indicado par dar lecciones morales.

Además, lo que si es preocupante es que don Alejandro Blanco, la Secretaría de Estado para el Deporte, José Luís Sáez, el propio Real Madrid e incluso el mismo COI (Nadal y Gasol son dos deportistas utilizados como ejemplo) no hayan lanzado a sus legiones de abogados para denunciar. Este silencio institucional es mucho más preocupante... Porqué mucho ruido y pocas nueces, escandalizados por solo demanda la Federación de Tenis... y eso si es imperdonable, pues el daño se repara en los juzgados y con rectificaciones públicas y no de otra manera.

Ya lo decía mi abuela... que a palabras necias, oídos sordos.

martes, 7 de febrero de 2012

El ciclismo no muere

Día uno tras la sentencia del TAS sobre Alberto Contador; dos años de sanción con efecto retroactivo, a contar  a partir del cinco de agosto del 2.010. Sin duda un misil a la línea de flotación de la credibilidad ciclista, uno más. Ahora, ya poco importa si el pico gramo fue en vena, en carne, en suplemento alimenticio o por el aire que respira. El daño, una vez más, ya está hecho. La vergüenza de las filtraciones, lo que ha durado el proceso, las informaciones vertidas y la resolución en si son un claro ejemplo de lo que no debe ser la comunicación.

Sin embargo, el ciclismo no muere. Y no lo hace por algo que dijo Contador hoy en su rueda de prensa. La carretera es la que hace grandes a los mitos. Yo cierro los ojos y aún veo aquella etapa de montaña del Tour de Francia de 1.995 (creo). Era 14 de julio, fiesta nacional francesa y Laurent Jalabert puso en jaque a Miguel Induráin. Un ataque entre la niebla en una jornada llena de puertos, una emboscada perfecta de la ONCE al Banesto, Manolo Sáiz ganándole la batalla a Unzue... Y Miguel Induráin ejerciendo de campeón, restando segundos a cada golpe de pedal para mantener un amarillo de digno campeón.

Tampoco me olvido del Tour 96, en que Induráin se hundió ante un dópado Rijs (que solo ha tenido el valor de confesarlo cuando el delito ha prescrito). Miguel hizo su última gran contrarreloj en llegada a los Campos Eliseos y todos vimos a su heredero, un tal Jan Ulrich. El alemán, que en un arrebato de furia germánica, con un equipo que no le podía ayudar, el Bianchi, puso en jaque al tourman más grande de todos los tiempos, Lance Armostrong. El americano si, el del molinillo, que trituraba a todos sus rivales a base de ritmos asfixiantes. ¿A todos? que dirían Asterix y Obelix. ¡No! Había un pequeño vasco, sin revuelo mediático, semi desconocido que hizo vibrar a todo el mundo: Joseba Beloki. Sonreímos con sus ataques el año que Armstrong más cerca estuvo de ceder y lloramos con aquella caída, que ya no le dejó volver a ser lo que era; un golpe, el del vasco, y una escapada, la del americano, que nos volvieron a recordar que era aquello de la suerte del campeón.Lance cruzó un campo seco de hierba y pinchos sin reventar la rueda, esquivó préviamente la caída de Joseba, saltó una cuneta y volvió a la carretera como si nada.

Además, también en los 90, los Mundiales los competían los mejores. Por eso Miguel Induráin, en el que se disputó en Colombia estaba perfectamente marcado por un tal Marco Pantani, entre otros. El marcaje de los cracks lo aprovechó Abraham Olano para atacar y hacer un último kilómetro hacia la gloria...¡Con la rueda pinchada! Pantani, que nos hizo vibrar a todos los amantes del espectáculo, con sus demarrajes de pirata, quitándose el pañuelo de la cabeza, mostrando cual calva reluciente brillando bajo el Sol de la Toscana, de los Alpes o los Apeninos; en las Dolomitas o el Galibier... Entre el cielo y el suelo...

No me olvido de José María Jiménez y sus ataques de escalador puro... Aquellos saltos que nadie podía seguir... Aquel ciclista que marcaba las etapas históricas y que demostró ser el mejor cuesta arriba en el estreno del infierno asturiano llamado Angliru. Carlos Sastre, cuñado del fallecido Jiménez, que ganó su Tour demostrando que el ciclismo es apto para valientes, algo que también aprendió Cadel Evans para hacerse con su primer entorchado en París. O Michael Rasmussen que demostró ser el más fuerte en el 2.007 y que, una discutible sanción (en forma y defecto) le privó de alzarse con un Tour de Francia que se había ganado en el asfalto... Un Tour que levantó el nuevo mito del ciclismo, un tal Alberto Contador, con quien abría estas páginas.

Me recriminarán que tal vez alguno de estos campeones dio positivo; 

No es menos cierto que si en todos los deportes se controlara el dóping como en el ciclismo no habría juegos olímpicos. Que ningún deporte lleva el cuerpo al extremo de los ciclistas, compitiendo en horas de calor asfixiante... Y en ningún deporte hemos perdido por suicidio a tantos campeones, ciclistas en mayúsculas que no supimos cuidar. Los Pantani, Vandenbrouk o Jiménez nos dejaron, pero su legado sigue en el asfalto; un alquitranado que seguirá viendo pasar campeones con el deseo de emular a aquellos que, en cerrar los ojos, recordamos sufriendo hasta la extenuación para demostrar ser los mejores al final de la carretera.

Equivocarse es humano; rectificar y perdonar es de personas.

#elciclismonomuere

sábado, 12 de noviembre de 2011

Los Lord Byron del fútbol, capítulo 1: Valdivia, el mago insensato

El último escándalo de los presuntamente futbolistas borrachos de la selección de Chile, me hizo reflexionar. En concreto, el pensamiento retroactivo me lo activó uno de ellos. Jorge Valdivia, el Mago. La mala cabeza nos roba a menudo grandes talentos y su caso no sería una excepción en esta tónica. Sin embargo, además de robarlos, hay un grupo de ellos que tienen cierta tendencia autodestructiva lo que provoca cierto romanticismo en sus carreras, a sabiendas de que, estén en el estado en el que estén, aquel talento innato acabará aflorando. Es su talento de cuna lo que los hace imperecederos, que logra que su estrella nunca se acabe de apagar y que, en definitiva recuerdan el aire romántico del poeta inglés Lord Byron, no solo famoso por su talento si no también por todo lo que rodeó a su vida; lo que en fútbol sería el entorno extradeportivo. En las 4 entradas, contando esta misma, presentaré a mis Lord Byron's futbolísticos particulares y, como no, empezaré por el "Mago" Valdivia.

Valdivia, el Mago insensato

Jorge Valdivia ya es peculiar incluso de cuna. De padres chilenos, el primer Sol que vio el recién nacido fue el de Marcaibo, en Venezuela. En lugar de ser bañada por el océano Pacífico como le correspondería como chileno, el nació en las playas atlánticas del Mar del Caribe. Quizá este detalle, aunque pueda parecer irrelevante, ayude a entender el carácter díscolo y sin embargo genial del Mago. 
Valdivia empieza a dar muestras de lo que es en Colo-Colo y en Universidad de Concepción para dar el salto a Europa. El mago se fue al Rayo Vallecano y al Servette suizo; clubes en los que no explotó y tuvo que volver a Suramérica

De nuevo en Colo Colo y dirigido por el actual seleccionador nacional chileno y junto a otros talentos de la roja de América como Suazo o Matías Fernández. Sin embargo, pronto, Chile se quedó pequeño para el talento de Valdivia, que fichó por el Palmeiras brasileño. Allí "O maghinho" demostró ser el mayor talento en tres cuartos de cancha de la América Latina. Tenía vistos de discontinuidad en su juego, pero cuando sacaba la varita mágica nadie se resistía al fútbol seductor de Valdivia. Numeroasas distinciones individuales dieron cuenta de los hechizos del mago. 

El Mago empezó a agrandar su leyenda de díscolo en la Copa América del 2007, cuando fue expulsado de la selección por un escándalo en el hotel. 20 partidos de suspensión. Pasó casi un año hasta que Jorge mostró su arrepentimiento en una entrevista, admitiendo que deseaba volver al combinado nacional, que entonces dirigía Marcelo Bielsa. 

Las apuestas de su nuevo salto a Europa eran claras, sin embargo, el Mago saltó hacia el Al Ain de los Emiratos Árabes. Allí fue el mejor, sin discusión, pero su fútbol no evolucionó en un campeonato donde no tenía que esforzarse para ser el señor de los Magos. Desde los Emiratos Árabes no encontró puente aéreo para saltar a Europa y dio media vuelta, llegando de nuevo a Palmeiras, su banco de seguros particular. Su regreso al campeonato brasileño significó uno de los traspaso récord del Brasileirao, con una cifra cercana a los 16 millones de dollars. La leyenda del Mago se seguía agrandando. 

Las especulaciones sobre un nuevo salto a Europa siempre están latentes con el Mago, aunque parece ser que su momento ya pasó. Su juego se convierte en más discontinuo y su físico acusa los años de falta de cuidado que ha tenido. Aún así, los minutos que regala siempre son geniales. La pasada Copa América, su tardía inclusión en el cuarto de final ante su Venezuela natal fue una de las causas de la caída de Chile. 

Ahora, un nuevo escándalo le aparta de la senda del éxito en la selección. Al Mago se le acaba el tiempo para seguir dando cátedras en los terrenos de juego. El que hubiera podido ser el mejor jugador chileno de todos los tiempos se quedará simplemente en el Mago. Su magia se está apagando demasiado deprisa; su bohemio carácter le impide rendir por lo que el talento de sus botas atesora. 

Uno de esos jugadores en peligro de extinción, un tres cuartista, último pase, talento y magia en estado puro. Siempre quedará la duda ¿hubiera sido tan genial con otro carácter? Yo creo que no, la magia y la disciplina rara vez se llevan bien.


jueves, 27 de octubre de 2011

Tú puedes, yo quiero: de Reyes a Toquero

Existe siempre la máxima en la vida que "querer es poder". Si alguna persona ejemplifica a la perfección esta afirmación sin duda es Gaizka Toquero, el lehendakari. Es de aquellos jugadores que disfrutan de su profesión, irradian felicidad por cada poro de su piel y viven las 24 horas del día para ser futbolistas. Eso es lo que le hace grande, querido y que los entrenadores que de inicio no confían en él siempre le acaben teniendo en sus pensamientos cuando la película entra en aquella fase en la que el bueno (Llorente) necesita la ayuda de ese pequeño (gran) socio, ya saben como Batman y Robin, Asterix y Obelix.

En el otro extremo de la balanza tenemos a los grandes, o mejor dicho considerados grandes jugadores. Podría poner cincuenta mil ejemplos, pero tras el partido de esta noche, Reyes me viene como anillo al dedo. Aquellos hombres que tienen una técnica privilegiada, una visión de juego descomunal; en resumen condiciones para ser los mejores. Sin embargo, les falta la más importante de todas, la cabeza.  Él, Reyes (o Diego), tiene todo para ser un jugador TOP, pero les falta entender el pequeño detalle que el fútbol es un deporte de equipo y que el lucimiento individual solo es posible en el pro de un sacrificio colectivo. 

Dicho esto, aprovecho para hablar de los dos rallados a raíz de un comentario en twitter de Fran Castarlenas que decía algo así como "creo que el Athletic tiene mucha mejor plantilla que el Atlético y mejor entrenador". Sin duda el Loco está demostrando ser mejor que el Profesor. A Bielsa le costó entender que tiene que adaptar su sistema al Athletic; finalmente lo hizo sacando lo mejor del fútbol bielsiano (la presión y la precisión en el toque rápido) abandonado las defensas de 3 y las posesiones largas. Manzano aún no ha comprendido que Madrid no es Mallorca pese a que todo empieza por Ma y sigue buscando a finales de octubre su 11: rotaciones que desorientan a sus jugadores, pérdida de confianza y sobre todo desconocimiento total de la plantilla.

En éste último punto quiero centrarme. Fichar a Falcao y hacer juego de pase interior (Turan, Diego y Reyes) es algo parecido a poner a Giuseppe Rossi con dos extremos abiertos y colgando balones; para eso haber fichado a Hulk que es mucho mejor jugador que Radamel pues el colombiano es pura y llanamente un matador, un finalizador, un tigre.

No quiero hacer leña del árbol caído (en este caso del Manzano) pero si don Gregorio no entiende a los jugadores que tiene será otro (Shcuster?) el que los entienda.

Dicho esto:

ARI ARI ARI TOQUERO LEHENDAKARI

jueves, 20 de octubre de 2011

¿Liga de Campeones?

Mourinho es de esas personas que cuando habla nunca te deja indiferente; siempre me obliga a la reflexión en algún tema de más o menos profundidad. Sus penúltimas palabras "tengo que mirar el mapa para encontrar el rival de algún equipo" me han llevado a introducirme en dos conceptos. El primero de ellos es el respeto y el segundo es el de campeón.

Empezaré a desgranar mis pensamientos a partir del segundo. Tal vez el Bate Borisov sea un equipo que haya que buscar en el mapa, o el Otelul Galati, el propio Viktoria Plzen, el Trazbonspor o en su día fueron el Brondby, el Rosenborg, la Valletta, el Matador de Puchov... Todos estos equipos cuyo nombre muchas veces puede sonar a algo parecido al chino, cuyo prestigio internacional no va más allá que los conocimientos de parabólicos ex catedra, tienen algo en común: son CAMPEONES. Unos campeones que tienen que ganarse el derecho de jugar la Liga de Campeones jugando eliminatorias todo el verano. Sin embargo, tras el nuevo formato ideado en los noventa dejando de premiar los méritos deportivos y abriendo la competición a segundos, terceros y cuartos clasificados de las grandes ligas para mi se pervirtió la competición. ¿Qué sentido tiene una competición denominada Champions League, cuando dos terceras partes de los equipos que la integran no son campeones de sus ligas? ¿Qué sentido deportivo tiene que un campeón tenga que ganarse el derecho a jugar una competición que por nombre le pertenece y un segundón sea cabeza de serie?

Además, y me voy al segundo punto, todos estos equipos se merecen el respeto de intentar plantar cara a transatlánticos que les superan en presupuesto y talento. Ellos y su afición se merecen el respeto y la oportunidad de poder ver, aunque sea una vez a la vida, los cracks del fútbol jugando en su casa; un derecho que han adquirido siendo campeones de sus ligas. Tal vez, y digo tal vez, veríamos mejor fútbol y saldrían mejores selecciones a nivel internacional si la Liga de Campeones fuera eso, obligando a todos los equipos a esforzarse al máximo sea cual fuere su condición y rival. Yo echo de menos la antigua Copa de Europa, aquella de eliminación directa. Aquella en que el Saint Etienne, el Eintracht de Frankfurt, el Nottinham Forest, el Malmoe... equipos ahora venidos a menos ganaban sus ligas y se plantaban en las rondas finales de una auténtica competición de Campeones.

Así pues, los que se quejan que tienen que buscar ciertos rivales de otros equipos en el mapa, deberían preguntarse que derecho tienen ellos de participar en una competición que su nombre dice ser reservada para los auténticos campeones.