sábado, 12 de noviembre de 2011

Los Lord Byron del fútbol, capítulo 1: Valdivia, el mago insensato

El último escándalo de los presuntamente futbolistas borrachos de la selección de Chile, me hizo reflexionar. En concreto, el pensamiento retroactivo me lo activó uno de ellos. Jorge Valdivia, el Mago. La mala cabeza nos roba a menudo grandes talentos y su caso no sería una excepción en esta tónica. Sin embargo, además de robarlos, hay un grupo de ellos que tienen cierta tendencia autodestructiva lo que provoca cierto romanticismo en sus carreras, a sabiendas de que, estén en el estado en el que estén, aquel talento innato acabará aflorando. Es su talento de cuna lo que los hace imperecederos, que logra que su estrella nunca se acabe de apagar y que, en definitiva recuerdan el aire romántico del poeta inglés Lord Byron, no solo famoso por su talento si no también por todo lo que rodeó a su vida; lo que en fútbol sería el entorno extradeportivo. En las 4 entradas, contando esta misma, presentaré a mis Lord Byron's futbolísticos particulares y, como no, empezaré por el "Mago" Valdivia.

Valdivia, el Mago insensato

Jorge Valdivia ya es peculiar incluso de cuna. De padres chilenos, el primer Sol que vio el recién nacido fue el de Marcaibo, en Venezuela. En lugar de ser bañada por el océano Pacífico como le correspondería como chileno, el nació en las playas atlánticas del Mar del Caribe. Quizá este detalle, aunque pueda parecer irrelevante, ayude a entender el carácter díscolo y sin embargo genial del Mago. 
Valdivia empieza a dar muestras de lo que es en Colo-Colo y en Universidad de Concepción para dar el salto a Europa. El mago se fue al Rayo Vallecano y al Servette suizo; clubes en los que no explotó y tuvo que volver a Suramérica

De nuevo en Colo Colo y dirigido por el actual seleccionador nacional chileno y junto a otros talentos de la roja de América como Suazo o Matías Fernández. Sin embargo, pronto, Chile se quedó pequeño para el talento de Valdivia, que fichó por el Palmeiras brasileño. Allí "O maghinho" demostró ser el mayor talento en tres cuartos de cancha de la América Latina. Tenía vistos de discontinuidad en su juego, pero cuando sacaba la varita mágica nadie se resistía al fútbol seductor de Valdivia. Numeroasas distinciones individuales dieron cuenta de los hechizos del mago. 

El Mago empezó a agrandar su leyenda de díscolo en la Copa América del 2007, cuando fue expulsado de la selección por un escándalo en el hotel. 20 partidos de suspensión. Pasó casi un año hasta que Jorge mostró su arrepentimiento en una entrevista, admitiendo que deseaba volver al combinado nacional, que entonces dirigía Marcelo Bielsa. 

Las apuestas de su nuevo salto a Europa eran claras, sin embargo, el Mago saltó hacia el Al Ain de los Emiratos Árabes. Allí fue el mejor, sin discusión, pero su fútbol no evolucionó en un campeonato donde no tenía que esforzarse para ser el señor de los Magos. Desde los Emiratos Árabes no encontró puente aéreo para saltar a Europa y dio media vuelta, llegando de nuevo a Palmeiras, su banco de seguros particular. Su regreso al campeonato brasileño significó uno de los traspaso récord del Brasileirao, con una cifra cercana a los 16 millones de dollars. La leyenda del Mago se seguía agrandando. 

Las especulaciones sobre un nuevo salto a Europa siempre están latentes con el Mago, aunque parece ser que su momento ya pasó. Su juego se convierte en más discontinuo y su físico acusa los años de falta de cuidado que ha tenido. Aún así, los minutos que regala siempre son geniales. La pasada Copa América, su tardía inclusión en el cuarto de final ante su Venezuela natal fue una de las causas de la caída de Chile. 

Ahora, un nuevo escándalo le aparta de la senda del éxito en la selección. Al Mago se le acaba el tiempo para seguir dando cátedras en los terrenos de juego. El que hubiera podido ser el mejor jugador chileno de todos los tiempos se quedará simplemente en el Mago. Su magia se está apagando demasiado deprisa; su bohemio carácter le impide rendir por lo que el talento de sus botas atesora. 

Uno de esos jugadores en peligro de extinción, un tres cuartista, último pase, talento y magia en estado puro. Siempre quedará la duda ¿hubiera sido tan genial con otro carácter? Yo creo que no, la magia y la disciplina rara vez se llevan bien.


jueves, 27 de octubre de 2011

Tú puedes, yo quiero: de Reyes a Toquero

Existe siempre la máxima en la vida que "querer es poder". Si alguna persona ejemplifica a la perfección esta afirmación sin duda es Gaizka Toquero, el lehendakari. Es de aquellos jugadores que disfrutan de su profesión, irradian felicidad por cada poro de su piel y viven las 24 horas del día para ser futbolistas. Eso es lo que le hace grande, querido y que los entrenadores que de inicio no confían en él siempre le acaben teniendo en sus pensamientos cuando la película entra en aquella fase en la que el bueno (Llorente) necesita la ayuda de ese pequeño (gran) socio, ya saben como Batman y Robin, Asterix y Obelix.

En el otro extremo de la balanza tenemos a los grandes, o mejor dicho considerados grandes jugadores. Podría poner cincuenta mil ejemplos, pero tras el partido de esta noche, Reyes me viene como anillo al dedo. Aquellos hombres que tienen una técnica privilegiada, una visión de juego descomunal; en resumen condiciones para ser los mejores. Sin embargo, les falta la más importante de todas, la cabeza.  Él, Reyes (o Diego), tiene todo para ser un jugador TOP, pero les falta entender el pequeño detalle que el fútbol es un deporte de equipo y que el lucimiento individual solo es posible en el pro de un sacrificio colectivo. 

Dicho esto, aprovecho para hablar de los dos rallados a raíz de un comentario en twitter de Fran Castarlenas que decía algo así como "creo que el Athletic tiene mucha mejor plantilla que el Atlético y mejor entrenador". Sin duda el Loco está demostrando ser mejor que el Profesor. A Bielsa le costó entender que tiene que adaptar su sistema al Athletic; finalmente lo hizo sacando lo mejor del fútbol bielsiano (la presión y la precisión en el toque rápido) abandonado las defensas de 3 y las posesiones largas. Manzano aún no ha comprendido que Madrid no es Mallorca pese a que todo empieza por Ma y sigue buscando a finales de octubre su 11: rotaciones que desorientan a sus jugadores, pérdida de confianza y sobre todo desconocimiento total de la plantilla.

En éste último punto quiero centrarme. Fichar a Falcao y hacer juego de pase interior (Turan, Diego y Reyes) es algo parecido a poner a Giuseppe Rossi con dos extremos abiertos y colgando balones; para eso haber fichado a Hulk que es mucho mejor jugador que Radamel pues el colombiano es pura y llanamente un matador, un finalizador, un tigre.

No quiero hacer leña del árbol caído (en este caso del Manzano) pero si don Gregorio no entiende a los jugadores que tiene será otro (Shcuster?) el que los entienda.

Dicho esto:

ARI ARI ARI TOQUERO LEHENDAKARI

jueves, 20 de octubre de 2011

¿Liga de Campeones?

Mourinho es de esas personas que cuando habla nunca te deja indiferente; siempre me obliga a la reflexión en algún tema de más o menos profundidad. Sus penúltimas palabras "tengo que mirar el mapa para encontrar el rival de algún equipo" me han llevado a introducirme en dos conceptos. El primero de ellos es el respeto y el segundo es el de campeón.

Empezaré a desgranar mis pensamientos a partir del segundo. Tal vez el Bate Borisov sea un equipo que haya que buscar en el mapa, o el Otelul Galati, el propio Viktoria Plzen, el Trazbonspor o en su día fueron el Brondby, el Rosenborg, la Valletta, el Matador de Puchov... Todos estos equipos cuyo nombre muchas veces puede sonar a algo parecido al chino, cuyo prestigio internacional no va más allá que los conocimientos de parabólicos ex catedra, tienen algo en común: son CAMPEONES. Unos campeones que tienen que ganarse el derecho de jugar la Liga de Campeones jugando eliminatorias todo el verano. Sin embargo, tras el nuevo formato ideado en los noventa dejando de premiar los méritos deportivos y abriendo la competición a segundos, terceros y cuartos clasificados de las grandes ligas para mi se pervirtió la competición. ¿Qué sentido tiene una competición denominada Champions League, cuando dos terceras partes de los equipos que la integran no son campeones de sus ligas? ¿Qué sentido deportivo tiene que un campeón tenga que ganarse el derecho a jugar una competición que por nombre le pertenece y un segundón sea cabeza de serie?

Además, y me voy al segundo punto, todos estos equipos se merecen el respeto de intentar plantar cara a transatlánticos que les superan en presupuesto y talento. Ellos y su afición se merecen el respeto y la oportunidad de poder ver, aunque sea una vez a la vida, los cracks del fútbol jugando en su casa; un derecho que han adquirido siendo campeones de sus ligas. Tal vez, y digo tal vez, veríamos mejor fútbol y saldrían mejores selecciones a nivel internacional si la Liga de Campeones fuera eso, obligando a todos los equipos a esforzarse al máximo sea cual fuere su condición y rival. Yo echo de menos la antigua Copa de Europa, aquella de eliminación directa. Aquella en que el Saint Etienne, el Eintracht de Frankfurt, el Nottinham Forest, el Malmoe... equipos ahora venidos a menos ganaban sus ligas y se plantaban en las rondas finales de una auténtica competición de Campeones.

Así pues, los que se quejan que tienen que buscar ciertos rivales de otros equipos en el mapa, deberían preguntarse que derecho tienen ellos de participar en una competición que su nombre dice ser reservada para los auténticos campeones.

martes, 18 de octubre de 2011

Gracias Maestro

Cada año por estas fechas siempre recuerdo que nos dejaste. Te fuiste sin hacer ruido, como siempre habías vivido, salvo cuando tenías un micro delante. Entonces eras el maestro, que al menos yo, utilicé e imité muchísimas veces y que si el futuro y la profesión me lo permiten, seguiré haciendo. Aquí en la tierra se te echa de menos porqué a los que por desgracia no tuvimos el Canal + y solo disfrutamos contigo con el NBA Live o con el "fútbol con fatatas" nos quedó mucho pro aprender.

Había quien decía que le gustabas en baloncesto y no en fútbol; no sé si era porqué consideraban más serio el fútbol y que lo convirtieras en un espectáculo mediático tal vez molestaba. A mi me encantabas en todas ellas, hacías divertidos partidos infumables, sonreír en días malos y en definitiva ponías ese granito de arena para recordarnos a todos que "la vida puede ser maravillosa".

Siempre recordaré la entrevista que te hizo Albert Om en e "El Club". Ahí te mostraste para quienes no te conocíamos más que gritando "tres, tres, tres... ratatata!". Fascinante y sincera la elección del nombre de tus hijos; espectacular cuando contaste porqué Xavi Hernández era Bogart (con el tócala Sam comparándolo con el toque del balón)... No acabaría... Además, el maestro Segurola siempre hablaba maravillas de ti en sus artículos  aún recuerdo las lágrimas que solté con "El príncipe de la noche".

Además eras un señor: tu despedida de La Sexta, pocos días antes de que te fueras, es de chapeau: ni tu ropa de dandy inglés superaba la elegancia de aquellas palabras de un hombre triste pero agradecido por haber podido contar lo que más le gustaba, el deporte, para todo el mundo.

Yo solo puedo darte las gracias por todo y recordar año tras año que "la vida puede ser maravillosa" aunque sin ti lo es mucho menos!

Hasta siempre Maestro!

lunes, 17 de octubre de 2011

El riesgo de las respuestas antes de tiempo

El momento de dar una respuesta siempre es de complicada elección. El fútbol no es una excepción y este pasado domingo vivimos otro de esos episodios en el derbi romano. Los Lazio-Roma y viceversa nunca dejan nada ni nadie indiferente, independientemente del momento deportivo que atraviesan los equipos. Es uno de esos derbis a la antigua, en la que los equipos son rivales en todo.

Vayamos a los antecedentes del derbi de este domingo; Osvaldo, el delantero de la Roma, argentino de nacimiento e italiano de nueva nacionalización volvió a abrir la caja de pandora de "los italianos de pura cepa". Como antes había pasado con Camoranesi o Amauri, ahora sucede con Thiago Motta, Osvaldo y Ledesma ¿deberían jugar con la azzurra? La legislación lo permite y por lo tanto pueden. Sin embargo, como viene siendo costumbre, la ultraderecha italiana levantó la voz en el Parlamento reclamando el cese de las nacionalizaciones (acusando a estos buenos jugadores como "la sobra de las otras selecciones") y volver a la Italia de los italianos de sangre, ya saben la pureza racial y esas películas pasadas de moda.

El destino quiso que en plena polémica, Daniel Osvaldo de quien intuyo que tiene un carácter más próximo a las izquierdas que a las derechas, hubiera el derbi romano. ¿Que ocurre? La afición de la Lazio (o mejor dicho, su facción más radical) destaca por ser de una muy marcada ideología fascista; el conflicto estaba más que presente y se saldó con un final como mínimo inesperado.

Osvaldo marcó en los primeros minutos de juego y eligió un mensaje en su camiseta interiror: "Vi ho purgato ancora" (yo también les he castigado) recordando el mensaje exhibido por Il Capitano Francesco Totti en el mismo partido de hacía 12 años (98-99). Sin embargo el destino fue cruel con la Roma y planeó un desenlace de tragedia griega en el que tras jugar toda la segunda parte con uno menos, los giallorossi doblaron la rodilla con un gol en el último suspiro del partido, cortesía de Miroslav Klose.


Así pues, Osvaldo respondió en el campo pero su respuesta llegó demasiado pronto, dando derecho a réplica a su rival; una réplica que fue tan contundente y cruel como una derrota en tiempo de descuento.

domingo, 9 de octubre de 2011

El lockout y la máscara del dinero

La naturaleza real de las personas la ves cuando ocurren situaciones inusuales, que se escapan de la monotonía rutinaria del día a día. No deja de ser sorprendente como una situación extraordinaria "el lockout" ha dejado clara la manera de pensar de muchas de las estrellas, proyectos de estrella y jugadores menores crecidos en su ego a la vez que automimpuestos en el firmamento. Vaya por delante que cualquier decisión es respetable, más el amor al deporte que tanto dicen amar y que tanto les ha dado queda en entredicho.

Si se me permite, les separaría en tres grandes grupos: Los codiciosos (léase que solo juegan por dinero), los agradecidos (que juegan prácticamente gratis por los clubes a los que ya ayudan como mecenas o a los que les dieron la fama) y los profesionales (aquellos que entrenan para mantener la forma).

Los codiciosos: Sin lugar a duda los que para mi peor parados quedan. El más grande de ellos sería, sin lugar a dudas, Kobe Bryant, que demuestra lo poco que ama el baloncesto con las cifras astronómicas que pide por ir a jugar cuatro encuentros en Italia. En esta misma línea estarían el resto de estrellas americanas que han aprovechado el lockout para llenarse los bolsillos con auténticos atracos a mano armada a clubes que, además, verán como cuando se acabe el parón sus estrellas volaran dejando menguada la calidad de sus plantillas. El marketing se impone al deporte una vez más.
Sin embargo, dentro de este apartado querría incluir un pequeño subgrupo: Los codiciosos desagradecidos. La bandera de este colectivo la enarbola, principalmente, Rudy Fernández. Mientras en la NBA le conseguían un contrato con el equipo campeón (muchos expertos opinan que puede tener minutos de calidad, algo que él siempre ha reclamado, en Dallas) él firma con el Real Madrid, club que, además, manifiesta abiertamente que luchará para que Rudy no vuelva a la NBA tras el lockout. El bueno de Rudy, por sus partidos en el Madrid, cobrará unos importantes emolumentos pero, ¿le es tan importante ese dinero? ¿No podría haber tirado un cable, deportivo, a su equipo de toda la vida? Algunos dirán que ya lo hizo económicamente dando la opción de vender el pase europeo de la Penya al Madrid, sin embargo, yo pienso que el Joventut hubiera podido ganar dinero con el márketing que le hubiera proporcionado Rudy, lograr resultados deportivos y éste demostrar que realmente se acuerda de quien le hizo grande. Pero, prefirió el dinero de Florentino. Yo, de Mark Cuban, no me fiaría de un jugador que actúa de esta manera.

Los agradecidos: El caso más espectacular, para mi, es el de Tony Parker. Una auténtica superestrella de la NBA que acepta pasar a ser mileurista (1.500 euros que no le dan para el seguro que tiene contratado en caso de lesión) para gozar del baloncesto de su país. Su pase al ASVEL es un ejemplo de chico que ama su deporte y que no le importa perder dinero para jugar. Lo mismo Batum y Diaw; el primer vuelve al Nancy, club que le vio hacerse, mientras que Diaw se va a jugar a segunda en el equipo del que él es el mecenas y, obviamente, sin cobrar un duro. En este grupo está también AK-47, Andrei Kirilenko, que vuelve al CSKA y da todo el dinero que gane a su fundación. Es de bien nacido ser agradecido y estos chicos tiene claro la importancia de devolver el favor a quien te hizo de trampolín.

Los profesionales: En este grupo están gran parte de los parados. Los Gasol o Calderón que han decidido entrenarse en Barcelona. Durant y compañía que no dejan de hacer partidos de exhibición. Los Miami Heat que se les ha visto entrenando recientemente, Ginobili que volvió a su Argentina natal para no perder la forma... La lista es larga y de categoría, pero todos ellos respetan los contratos que tienen y dejan clara su idea de no defender otra camiseta que no sea la del club que les paga salvo que se cancele toda la temporada. Pero, muchos de ellos, ya han manifestado su intención de jugar en sus clubes de origen si el lockout es permanente. Se imaginan una ACB con los Gasol en el Barça, Calderón en el Tau, Ibaka en el Assignia Manresa... Sería un sueño... y como el lockout seguro que acabará en sueño se quedara. 

Así que, respetando todas las opciones posibles, queda claro que el dinero es una máscara demasiado golosa para ciertos jugadores que han demostrado que el verde billete es el único color que aman. 

sábado, 24 de septiembre de 2011

La (s) pelota (s) de Guardiola

En el mundo, resumiendo y generalizando, existen dos tipos de personas. Las que dejan que las adversidades y las críticas les ayuden a marcar el camino (y muchas veces aciertan pues cuando mucha gente ve las cosas de una manera, generalmente suelen ser así) y  las que se empeñan en demostrar al resto del mundo que están equivocados. Josep Guardiola i Sala se enmarca en este segundo grupo de personas y hoy lo volvió a demostrar.

Pep tiene muy claro como quiere que defienda su equipo y no es de otra manera que teniendo el balón. Para él, mediocentro de toque, el fútbol solo se entiende desde la posesión y conservación del esférico; desde la maduración a base de control y la búsqueda de espacios donde solo hay agujeros. Ese es el fútbol de Guardiola. Esta noche, cuando su equipo se enfrentaba a un Atlético de Madrid en racha con, posiblemente, el mejor rematador que habita en el Viejo Continente, el Señor de las Pelotas alineó una defensa de 3 zagueros; de los 3 uno era un carrilero ofensivo (Alves), el líbero (por así llamarlo) un pivote defensivo que no llega al metro 80 y que no destaca por su remate de cabeza mientras que sí, el tercero de ellos es un defensa puro.

Pero, ¿donde estaba el secreto de esta defensa? En el centro del campo. Un diamante de toque que no dejó que hubiera un solo centro para que Radamel Falcao pudiera rematar. Guardiola eligió defender los centros con el balón alejado de la portería; no en vano, en una falta lateral a 40 metros del área sacó su línea defensiva 10 metros por delante de la frontal del área, algo que yo nunca había visto. Sabiéndose inferior en el remate, apostó por alejar a los rematadores en lugar de intentar defenderlos en su terreno. Otro chapeau para el maestro Pep. Pero todo esto sería imposible si un pequeño y selecto grupo de jugadores no se infiltraran en las líneas enemigas de retaguardia para destrozar con goles (función clásica del delantero) pero encima de todo para evitar que los zagueros puedan sacar el balón cómodamente. Messi, Villa y en especial Pedro Rodríguez demostraron que significa la solidaridad defensiva en un equipo, siendo los primeros en correr como auténticos posesos a la presión de defensas en la zona que fuera para evitar su comodidad.

Y acabando, las pelotas de Guardiola, amén de en todo eso, se reflejan en que hace lo contrario a lo que todo el mundo haría. Le criticaron la defensa de 3 en Mestalla y hoy parecía una utopía volverla a ver; la sacó de nuevo y más ofensiva si cabe. Parecía que el problema sería juntar a Thiago y a Cesc; ambos jugadores han cohabitado en el 11 inicial cuatro veces en cinco jornadas de Liga. Creó un jugador total donde el resto del mundo solo veía un extremo con desequilibrio y Messi se lo agradece cada partido con un nuevo recital.

Todo el mundo sabe de fútbol, pero muy pocos entienden realmente. Uno de esos privilegiados es el Señor de las Pelotas, Pep Guardiola.