miércoles, 27 de febrero de 2013

En Clave de Clásico


En clave de clásico

Los Barça-Madrid o viceversa siempre acaban dejando una serie de sensaciones encontradas que, en frío, uno puede canalizar para intentar hacer un análisis de los sucedido en los 90 minutos sobre el verde en los que la precisión quirúrgica de las contras de los blancos ejecutadas por el bisturí del cirujano Ronaldo se impusieron sobre la sinfonía coral, del solista Messi, que anoche acabó sonando más desafinada que nunca. Pero, entre música i operaciones, vayamos al análisis.

El cierre
La principal característica del FC Barcelona, en todos los años de Guardiola, a excepción de la última mitad ha sido la manera de cerrar atrás. El 4-3-3 completamente asimétrico, con un Alves volcado al ataque y un Abidal con apariciones puntuales obligaba a los rivales a dos cosas. La primera era a estar siempre pendientes porqué uno de los extremos siempre estaba abierto y, cuando se cerraba, dejaba paso a las sorpresivas llegadas de Abidal. Esta situación evitaba el atasco que generan el cierre actual de los dos extremos y la falta de sorpresa que provoca las permanentes subidas de Alba y Alves. Y, directamente ligado con estas situaciones, el equipo con Abidal cerraba con cuatro jugadores (los dos centrales, uno de los laterales y el pivote defensivo) lo que obligaba al rival a atacar hasta con cinco hombres si quería tener superioridad. Ahora no, la subida de ambos carrileros deja desguarnecida la defensa y la espalda de los laterales es inalcanzable para los tres hombres que cierra. Ronaldo supo explotar como nadie esta característica que antes ya habían dejado al descubierto hombres como el Chory Castro. Estos problemas se empezaron a dar en la segunda mitad de la temporada pasada, cuando Abidal causó baja por su enfermedad.

La teoría del embudo
Roura, y en extensión Tito Vilanova, han acabado cometiendo el mismo error que llevó al fracaso el Barça de Guardiola el curso pasado. Quitar delanteros en pro del control ha radicado en dos factores. El primero la gran dependencia de Leo Messi en el gol, pues no cabe olvidar que en el primer año de este ciclo eran tres delanteros natos (Eto’o, Henry y Messi) los que ocupaban la vanguardia ofensiva. EL potencial goleador fue repartido entre ellos. Ahora, los goles que hacían tres los hace Messi. Pero como dicen en inglés, la temporada que el argentino no está bien “No Messi, no party”. Tito pareció captar el mensaje y al inicio del curso devolvió los extremos a la cal, agresivos y ofensivos. Esto llevo implícito poder subir las líneas de presión, como antaño, y recuperar aquella sensación de superioridad. Pero el dar cabida a Fábregas volvió a romper este esquema. Y el de los cuatro interiores solo es bueno cuando Cesc está al 120%. Es decir cuando el físico le da para llegar y presionar en lugar de estar. Ahora no está bien y camina sobre el campo, para acabar desnaturalizando el equipo pues Fábregas sin llegada no aporta la construcción de Iniesta o Xavi faltos de fuerza para la sorpresiva característica. Esta situación con Andrés y Pedro tirando al centro y Messi bajando al círculo central para orquestar el ataque provoca el embudo. El tono físico hace el resto.

El pastor y el rebaño
Por paradoxal que pueda parecer, la importancia del director es capital incluso en los equipos que juegan de memoria. Si en lo que a música se refiere todos nos acordamos de Von Karajan o Luis Cobos dirigiendo a las grandes orquestras, los equipos de fútbol no son distintos. Tito Vilanova está luchando por su vida y me resulta muy difícil que hoy, por ejemplo, se levante a las cinco de la mañana (hora de Nueva York) para ver el entreno del club que es a las once (hora catalana). Además, pierde los intangibles, el lenguaje no verbal y todo aquello que nosotros, los aficionados, no vemos. Si no, cualquiera podría dirigir el Barcelona por teléfono y ha quedado demostrado que no es así. Las autogestiones sin dotes de mando acaban desembocando en estrellas fugaces (véase Ronaldinho).

Mourinho da con la tecla
Jose Mourinho trabajó el partido mucho más que el Barça. Montó un bloqueo central consciente de que el equipo azulgrana libera las bandas y ordeno que sus laterales apenas cruzaran el campo. Partió su equipo con Khedira como nexo de unión y mandó siempre a Di María-Ronaldo-Ozil e Higuaín al ataque. Siempre con superioridad respecto a Puyol-Pique-Busquets. Explotó la espalda de los laterales y evitó la crispación dejando a Pepe en el banquillo, consciente de que el Barça se había metido solo en la boca del lobo. Diez para el portugués que, cuando se dedica a hacer su trabajo, es sin duda un entrenador TOP.

Otro día hablamos de la afición del Camp Nou.

miércoles, 30 de enero de 2013

La salida de los genios

Lo mejor que tiene la vida es que te permite descubrir pequeños genios, en distintas materias, a cada instante. El deporte no es ajeno a ello y cada disciplina tiene a sus auténticos maestros cuya calidad no va nunca separada en su capacidad de sorprender. De la misma manera que llegan sin avisar, sin hacer ruido, se marchan en la mayoría de ocasiones cuando nadie lo espera.

Hoy tuvimos un nuevo capítulo de ello. Andrea Fuentes, la catalana más laureada en la historia de los Juegos Olímpicos, decidió que su ciclo se había acabado. Esgrimió una serie de motivos que sirven para poner literatura al adiós de una genio. Como tantos otros llegó cuando su deporte empezaba a florecer de la mano de Anna Tarrés. Y se hizo con las riendas del equipo tras tener que suplir a una figura de calibre mediático como Gemma Mengual. Todo ello hizo de Andrea una competidora dura y exigente. Tanto como afable, amable y buena persona es fuera del agua. el tango que se marcó con Ona Carbonell, plata en Londres 2012, quedará ya para siempre en la retina de quienes tuvimos el placer de disfrutarla.

Imprevisible, Andrea, cuando tenía un guión preparado para un epílogo mágico a su carrera, con los mundiales de Barcelona 2013 ha sido honesta con ella y con el mundo que se lo ha dado todo y se ha quitado el bañador. Literalmente, dejando al descubierto todos los motivos que han provocado que la mejor de aquí en todos los tiempos se cansara de nadar. Muchos no se habrán dado por aludidos, otros le quitarán importancia, pero las consecuencias de los actos sin sentido del pasado septiembre empiezan a pasar ya factura. Ona Carbonell tiene la oportunidad de su vida: nueva estrella o simplemente una más.

Como ha hecho hoy Andrea, tantos otros hicieron lo mismo. Valdés ha decidido que se va del Barça en 2.014, como hiciera Guardiola la temporada pasada o hace una década como jugador. O cuando Induráin tras un mal año colgó la bicicleta, o Bjon Bork retirado en la cresta de la ola, Martina Hingis, Gabriela Sabatini, Ian Thorpe... La lista de genios es interminable y Andrea Fuentes, por méritos propios forma parte de ese elenco de elegidos con derecho a decidir que día se bajan del tren.

Mañana, ayer y siempre, Andrea Fuentes será la persona que hizo lo más importante con la natación sincronizada. Porqué la consolidó en un panorama nada bueno para deportes minoritarios. Gemma Mengual dio el fogonazo y Fuentes lo convirtió en una hoguera con material para quemar mucho tiempo. Solo queda desearle suerte a la eterna sonrisa pícara de la sincro.

¡Gracias por todo Andrea!

lunes, 22 de octubre de 2012

Livestrong, más allá de la mentira y del mito

Quien suscribe estas líneas ha sido un acérrimo crítico de Lance Armstrong. Y en el día en que todo se desenmascara no siento nada de felicidad. No me complace una sentencia que llega tarde y mal. Porqué como dijo Óscar Pereiro, en una de las pocas cosas que coincido con él, nadie les devolverá al resto de gladiadores la satisfacción de estar en el lugar más alto del podio de les Champs-Élysées  de París. Luego, tras digerir que la UCI fuera poco inteligente y populista en su medida (no lo fue con Rijs y compañía) un twitt de  Carlota Reig (A Armstrong le han quitado sus 7 tours y le han suspendido de x vida.Yo era de las de la pulserita amarilla de LIVESTRONG. Grandes mentiras)  me provocó una tremenda reflexión. ¿Mereció la pena la estafa más grande de la historia del deporte? Para mi sí.

En las siguientes líneas no haré apología del dóping ni mucho menos, sino que intentaré dar la visión personal y partidista que va más allá de la mentira y del mito. Armstrong se convirtió, falsamente, en el mejor cicilista de todos los tiempos. Este hecho unido con una espectacular campaña de márketing "made in USA" dio como resultado el 'Livestron', algo así como "vive la vida con fuerza". La campaña recaudó varios millones largos de dólares por todo el mundo y la fundación que encabezaba Lance aportó indecentes cantidades a la lucha contra el cáncer. Una enfermedad que él superó.

Con Carlota (y ya me perdonará ella que la trate con esta familiaridad pese a solo verla por la tele y intercambiar un par de twitts) llegamos a la misma conclusión. ¿La fundación hubiera recaudado la misma cantidad de dinero sin ser Lance Armstrong su imagen? "Ni de coña". Llegados a este punto, uno piensa que  todos convergimos en que el deporte de élite hace muchos años que ha dejado de ser puramente deporte para ser un negocio constante en que los resultados deportivos suben y bajan sus protagonistas como las acciones en la bolsa. 

No apoyo el dopaje, me repugna profundamente. Pero también creo que las cosas deben prescribir algún día porqué no podemos estar reescribiendo la historia cada vez que hay un avance tecnológico. ¿Se imaginan que ahora se introduzca tecnología en el fútbol? ¿Que hacemos con 'La Mano de Dios' o el gol de Alemania a Inglaterra en la final del Mundial del 66? Además, Rudi Pevenage reconoció que el dopaje del US Postal obligó al resto de equipos a hacer lo mismo. ¿Será por eso que se declaran siete Tours desiertos? ¿Porqué no había nadie limpio? Como digo, no podemos reescribir la historia constantemente. 

Me hubiera alegrado que la UCI no hubiera aceptado el soborno y que Lance, si tenía que caer, hubiese caído en su momento. Pero poderoso caballero es don dinero y el tejano tenía mucho. Pero el ciclismo no muere. Superó la repentina retirada de Miguel Induráin, el caso Festina, la muerte de ídolos como Pantani o el 'Chava' Jiménez, que ciclistas menores ganaran Tours, el fraude de Landis, el positivo de Contador... y siempre resurge como cual ave Fénix.

Pero deberíamos preguntarnos la afición. ¿No somos nosotros que empujamos a los deportistas a doparse? Miramos las pruebas en clave de récords, de dureza, siempre queremos más. Exigimos a los atletas más allá de sus límites. Parece que Bolt si no gana con récord del mundo es menos bueno, que ganar un Tour no basta, encima hay que haciéndolo avasallando a tus rivales, que 60 partidos en una temporada no son suficientes hay que llegar a los 80...

El caso de Lance es el de un campeón (que ganó un Mundial cuando la prueba era algo más que un sprint) que quiso convertirse en el mejor de todos los tiempos. No contento con ello se vanaglorió y regreso de su retiro para demostrar que seguía siendo el Rey. Como dije en un twitt esta mañana. Que no nos engañen, la sanción a Armstrong no es por haberse dopado, es por haber sido más listo que ellos, haberse reído en la cara de todos los estamentos y no haber reconocido su culpabilidad. Bjarne Rijs sigue con el Tour del 96 y con un equipo ciclista a su cargo. 

Pese a que siempre iba con Beloki, Botero, Pantani o Ulrich para que te tumbaran, GRACIAS LANCE por todo lo que has hecho por la cura contra el cáncer. Si todo el dinero recaudado por tu fraude ha servido para ayudar a la investigación de esta lacra que tenemos la humanidad, peor que cualquier epidemia y que todos tenemos un familiar que la ha sufrido, para mi el fraude más grande de la historia del deporte ha merecido la pena.

El deporte es importante, las personas lo son mucho más. 

miércoles, 29 de agosto de 2012

Lo que la pretemporada esconde... La Supercopa lo muestra

Final del partido. No puedo negar que la rabia invade mi cuerpo. No soporto perder ni a las canicas, mucho menos que el equipo de mi vida y de mis sueños se deje escapar un título, sí un título, por errores de bulto propios, no achacables a ningún factor externo. El Madrid es justo campeón porqué, en eso al menos, nos gana siempre: Fondo de Armario.Y estamos en Agosto. 

Quiero recordar una teoría que expuse aquí mismo en abril cuando dije que los títulos se ganan en mayo pero se pierden en junio Y para mi sigue siendo verdad. El Barça ha empezado a perder los títulos de la temporada 2012/2013 en el mes de junio, en la planificación deportiva.

La defensa, para los defensas: Salir a jugar en el Bernabéu con una zaga integrada por Adriano en la derecha (un carrilero más que un lateral), Jordi Alba en la izquierda (extremo reconvertido a lateral) y Mascherano (medio centro, que a nadie se le olvide, de central) es suicida. El resultado ha sido 2-0 en veinte minutos. El jefecito es, tal vez, uno de los tres mejores medio centros del mundo, sin embargo es un central normal y corriente. La anticipación a la que acostumbra en la medular, es suicida detrás puesto que no tienes el paracaídas de los centrales y hoy le ha pasado, con metros a su espalda. Jugar con dos laterales tan ofensivos y que tienden a subir a la vez provoca que los centrocampistas no den abasto a las coberturas y, cuando roban el balón, no estén en el medio para provocar la superioridad. Con Puyol más renqueante que en forma, el Barça no puede salir a jugarse la Liga, la Champions y la Copa con Piqué-Mascherano, con el único recambio de Bartra, un jugador sin experiencia más allá de segunda. Y menos con laterales tan ofensivos como Alba y Alves. El equipo ha mejorado, mucho, con la entrada de un defensa de verdad, Martín Montoya. Partidos grandes, al menos un lateral debe saber defender.

El drama del ataque: La temporada pasada y ya antes de Navidad se vislumbró que el Barça iba cojo en la zona ofensiva. Alexis sigue sin adaptarse al estilo Barça y de momento está más empeñado en peleas y lipotimias que en coger los conceptos tácticos que Pedro le muestra, de su manual, cada partido. Villa sigue sin estar a tope, Cuenca está lesionado y Afellay en la puerta de salida. Darse la vuelta y ver tan solo a Cristián Tello en el banquillo es para echarse a temblar. Un jugador rápido y revulsivo, pero sin apenas recursos para partidos grandes. Un buen jugador, al estilo Jeffren que el Barça ya vendió. El club sigue necesitando aquel plan B que adoleció la temporada pasada. Hay quien, nostálgicamente lo llama tener un Larsson. Yo lo llamo tener alguien que cambie el estilo. En la primera época de Guardiola, era Pedro el encargado de hacer eso, siendo la antítesis de Eto'o y Henry. Pasamos a Bojan, que fue quien cambió el perfil de Ibrahimovic (y de no ser por el gol legal que le anularon contra el Inter, seguro estaría en el Barça). La llegada de Villa en junio vino acompañada de la de Afellay en navidad, detectando ese perfil distinto que necesitaba el equipo. Pero ahora, falta el jugador capaz de salir al campo en el minuto 80 y cargarse el equipo a la espalda para hacer algo distinto. Ese hombre no es Cristian Tello.

¿Caso Cesc? Es alucinante que periodistas de renombre se estén preguntando porqué Cesc no juga. De falso nueve está jugando un tal Leo Messi, nada más y nada menos que el mejor jugador que los ojos de quien escribe haya visto (junto con Ronaldinho). Y en los interiores, su puesto natural, se encuentran los dos mejores elementos asociativos que el mundo del fútbol ha visto sobre un terreno de juego. ¿Lo ponemos de central? Como con la Roja, Cesc eligió cohabitar con Xavi e Iniesta y ahí tiene que esperar su turno. Ponerlo en calzador, como el curso pasado, dio malos resultados. La temporada es larga y tendrá minutos, mucho, puesto que Xavi tiene que dosificarse. Pero sinténdolo mucho, porqué es un jugador que me gusta, Cesc Fábregas no puede ser titular en este Barça.

Quedan dos días de mercado y el club dará salida a Fontàs, Jonathan Dos Santos e Ibrahim Afellay. Dudo que traigan a ningún otro jugador. En un año post Eurocopa y con Copa África de por medio (Song calculo que se irá un mes y medio) una plantilla corta es poco menos que un suicidio. Ojalá me equivoque...

jueves, 19 de julio de 2012

Ciclismo de segundones

Hubo una época que en la carretera se competía para ser el mejor. El más fuerte. El que nadie podía seguir sobre el asfalto. Sin embargo, de un tiempo a esta parte parece ser que esto ha cambiado. Ya de un tiempo a esta parte, y tras la entrada de los pinganillos, los ciclistas compiten con el freno de mano puesto, más pendientes de lo que les marcan desde los coches que no de lo que sienten sus piernas.

Es un tiempo de corsés, no apto para aquellos hombres que nos emocionaron. Jiménez, Pantani, Delgado y compañía morirían en la opresión de las órdenes de radio, en las directrices de los pulsómetros y no en su instinto. Es, si me permiten la comparación, como si a un delantero centro quisieran controlarle su instinto goleador. 

Pero lo de hoy, en el Tour de Francia, ha rozado la vergüenza ajena. Sabido era de todos que Bradley Wiggins, un hombre que en circunstancias normales nunca ganaría un Tour de Francia, no era el hombre más fuerte de la carrera. Tal vez si el más mediático o el más caballero pero no el mejor, que es lo que debería contar al fin y al cabo. 

En un arrebato de demostrar lo que no es, el maillot amarillo se ha puesto al frente del grupo hasta descolgar a sus rivales, o a muchos de ellos. Sin embargo y como también era sabido, su enemigo estaba en casa. Chris Froome ha aceptado la invitación de su jefe de filas y le ha dado un relevo que, una vez más y ya van varias, ha demostrado que el keniata tenía mejores piernas que el hombre nacido en Gante. Dos veces que se hayan visto y seguro que muchas más que no sabemos, los dos hombres que compiten bajo bandera británica han demostrado quien debería mandar. 

Froome, al que se acusa de desleal, ya perdió la Vuelta a España 2011 por esperar a su jefe de filas. Ahora ha perdido el Tour de Francia por exactamente lo mismo. ¿Es esto justo? ¿Respeta eso la norma más sagrada de un deporte como el ciclismo en que el más fuerte debe ganar? Yo lo tengo bastante claro, no.

Las carreras hay que ganarlas en la carretera y porqué eres el mejor. Es de buen líder apartarte cuando sabes que tu compañero es más fuerte. Si puedes, le sigues y le demuestras quien manda. Si no, te apartas, celebras la segunda plaza y admites que has sido superado. Sinceramente, no me gustaría nada ganar como Wiggins, sabiendo que no soy el mejor. 

Cadel Evans, ahora ya defenestrado, tuvo que pasar muchos años de segundón hasta que fue el más fuerte y llegó el día que el perdedor aprendió a ganar . Wiggins, fan de Indurain e hijo del control desde los coches, debe aprender que solo deberías ganar si eres el más fuerte y él no lo es. Este Tour ha sido aburrido y una auténtica farsa y para mi, a nivel de espectáculo, el peor Tout de Francia que he visto en mi vida. 

domingo, 29 de abril de 2012

Cambiarlo todo para que no cambie nada

Finalmente se confirmó, la noticia que ningún aficionado al fútbol quería escuchar. Pep Guardiola cuelga la carpeta, temporalmente, porqué está agotado. Esa declaración, que por si sola sería ya noticia, corría el riesgo de dejar una incógnita aún más grande: La sucesión. En todos los sitios a la pérdida de un entrenador tan carismático e importante como Guardiola le acaba siguiendo un periodo complicado. Las odiosas comparaciones que recibiría su sucesor acabarían convirtiéndose en un fantasma capaz de hacer enloquecer al más cuerdo de los técnicos. 

El Barça quiso atajar ese problema de raíz e hizo bueno aquel dicho tan antiguo de "A rey muerto, rey puesto" y pocos minutos después de despedir a Guardiola dio un golpe de efecto y entregó el cetro de mando a su segundo, Tito Vilanova. La argumentación fue fácil... El segundo de Pep es quien mejor conoce el proyecto y quien más puede hacer para seguir la línea marcada por el 4 en el último lustro.

La primera frase que me vino a la cabeza fue... Cambian todo para que todo siga igual. Y me explico. Si existe una antítesis a Pep Guardiola ese es su mano derecha. Francesc Vilanova Bayo contrasta con su primero en muchas cosas. Para empezar, el vestir. Tito usa el chándal y Pep el traje. Es muy posible que acabe utilizando los trajes siendo el primer entrenador, pero ya es una diferencia que marca el perfil de ambos.

Tito, el hombre en la sombra, ha jugado toda su vida en categorías menores. Hijo de la eterna factoría de medio centro de la Masia, Vilanova no es un técnico superdotado como Pep. Ocupaban posiciones parecidas pero lo hacían de maneras bastante diferentes. Delante de la prensa, nadie habla con Guardiola y las intervenciones de Tito (cuando Pep estuvo de baja por la hernia discal) solían ser prácticas, pragmáticas sin demasiadas estridencias. 

Sin embargo eso no quiere decir que el nuevo entrenador del Barça no sea un hombre de carácter. Lo demostró tras el lastimoso incidente con Mourinho. Tras recibir ese simulacro de agresión del portugués, Vilanova reaccionó soltando una colleja al que ahora será su homólogo madridista. Aquí también se diferencia de Pep. Nadie se imagina a Guardiola reaccionando así, ni habiendo sido agredido. 

Para ir cerrando, el vestuario del Barça ha demostrado estar algo viciado y necesitar una pequeña remodelación. Guardiola ya afrontó una de muy dura (sacar a Ronaldinho, Deco, Eto'o e Ibrahimovich no es tarea fácil), y quizá para los cambios que tienen que llevar al equipo a seguir en la cresta de la ola no estaba preparado. Vilanova, siempre en el segundo plano, conoce los vicios de un vestuario que ha observado desde la trastienda y que debe demostrar poder manejar desde ya. 

Cambiar las piezas necesarias para que todo siga igual. Un nuevo liderazgo para seguir ganando.

O como reza el título de este artículo "Cambiarlo todo para que no cambie nada".

martes, 24 de abril de 2012

Los títulos se ganan en mayo, se pierden en junio

Fin del partido, empate a 2. Por primera vez en la era Guardiola se acumulan tres derrotas consecutivas y será la primera temporada en la que el Barça de Pep no levanta como mínimo una de las dos competiciones grandes. Hay que ser sinceros y los tres títulos que lleva más luchar para ganar la Copa del Rey es un premio menor, como antaño dijimos cuando lo hizo el Madrid. Sin embargo, todas las claves del fracaso de esta temporada no hay que buscarlos en los motivos puramente futbolísticos. Pero primero hablemos de fútbol:

Las Claves de Mayo:

- La teoría del embudo: Guardiola es el mejor entrenador del mundo, de eso no tengo ninguna duda y para justificarlo solo hay que leer el post anterior a este. Dicho esto, hoy volvió a fallar en los cambios. La decisión de quitar a un Cuenca que estaba siendo el mejor del partido por Tello fue un error. Cristian no tiene desborde en parado y ante la defensa del Chelsea no había espacios. El equipo empezó a desangrarse a partir de ese cambio. Además, le puso a pierna cambiada y Tello no tiene los recursos para jugar así. Las piernas no valen para jugar en el Barça, hace falta algo más. 

- Alves y los espacios: Dani Alves pasa de ser el mejor lateral derecho del mundo a ser uno de los extremos más limitados del planeta. Hace tres días hizo internacional a Fabio Coentrao, que estaba jugando una temporada pésima. La fuerza de Dani Alves llega de la sorpresa, del llegar antes que estar. En parado, como Tello, carece de recursos en el desborde y en el centro. El embudo lo cerraron entre Alves y Tello, los mismos causantes de idéntica circunstancia ante el Real Madrid.

- Los defensas son para algo: Javier Mascherano es uno de los mejores jugadores en su puesto. Un lince a la hora de tirarse al suelo a recuperar balones, un maestro en el corte del balón. Sin embargo y en contra de lo que se vende es un central limitado en la defensa con tantos espacios. Hoy, una salida suya en el achique de espacios, sin la presión al hombre del balón, generó que Lampard tuviera todo el tiempo del mundo para asistir a Ramires, que entraba en carrera. Cuando el central sale a la presión del medio centro hay que cortar el balón o hacer falta, no flotar a la espera de la ayuda. Ramos, Puyol, Piqué y compañía dominan ese arte, Javier Mascherano no, por eso no es un central.

- Messi llega fundido. Leo es el mejor del mundo y como tal hay que mimarlo tanto como se pueda. Dicho esto hay que poner límites al campo. Si eres malo tirando penaltis (ha fallado 3 de 13) no pasa nada, hay que ceder el puesto de pateador a otro. Eso no es esconderse, al contrario, es el ejercicio más grande de humildad. Reconocer que algo no lo sabes hacer y dejarlo a un compañero que lo haga mejor. Algo así hizo Keita antes de la final de Roma, al pedir a Guardiola que no le situara de lateral zurdo porqué no daría la talla necesaria para el equipo.

Sin embargo, todo lo expuesto hasta aquí son datos conyunturales, decisiones puntuales o reacciones que pueden modificarse. Pero, para mi, las auténticas causas de la caída en este final de temporada hay que buscarlas más allá, en el pasado mes de junio\julio.

Las Claves del Verano

- Una plantilla descompensada: El Barça no tiene una plantilla como para ser campeón de Europa. Contaba con solo dos auténticos centrales de nivel (Piqué-Puyol). Fontàs nunca ha contado realmente y Abidal era un recurso que dejaba huérfano el lateral izquierdo. La solución de Mascherano ha lastrado toda la temporada las rotaciones eventuales en el centro del campo pues, junto con Busquets, es el único jugador de corte defensivo de un centro del campo excelso en tocadores. La venta de Maxwell, que tampoco era nivel Barça, no hizo sino lastrar una defensa ya muy mermada que quedó tocada de muerte ante la baja de Abidal. Dos centrales y tres laterales izquierdos con un único lateral derecho es un planteamiento, para afrontar una temporada con 6 competiciones, pésimo.

- Delanteros para que os quiero: Un equipo que juega con tres atacantes debería contar, como mínimo con seis. El Barça empezó la temporada con cuatro y medio, contando que Afellay no llegó como delantero puro. Las lesiones continuas de Pedro, Villa y Alexis obligaron a tirar antes de la cuenta de Cuenca primero y Tello después. Sin embargo fue una falta de reacción de la secretaria técnica no traer un nuevo jugador para dar aire al equipo y, teniendo en cuenta, que Messi pese a ser un superhombre necesita descansar. Tal vez un recambio de auténtico nivel hubiera permitido descansar a Leo, no precipitar las reapariciones de Alexis y Pedro con constantes recaídas que han impedido que lleguen a tener continuidad.

- El plan B: El Barça de Guardiola nace jugando con tres delanteros puros. Eto'o, Henry y Messi, con las apariciones estelares de Pedro. Ahora mismo, el equipo cuenta con Messi, Alexis y Villa, que parten como titulares pero no hay que esconder que estos jugadores no ofrecen un plan B. Henry recibía al espacio y al pie, tenia cuerpo para aguantar el balón si se requería además de ser un seguro en los penaltis cuando tiró alguno. Eto'o es de sobra conocido.

- Las pretemporadas: No hay duda de la importancia de llenar el deposito antes de una temporada muy dura. No hay que olvidar que la otra vez que el Barça optó a las 6 copas en la misma temporada cayó en enero en Copa del Rey ante el Sevilla y dobló la rodilla en semi finales ante el Inter. Levantó la liga con una puntuación récord. Esta temporada, salvando la diferencia de la importancia entre la Copa, que puede ganarse y la Liga, el conjunto ha jugado más partidos que nunca. Pero los jugadores están fundidos. Los errores en la definición son fruto de no llegar frescos a la zona de definición. De la misma forma, la falta de fuerza obliga que la presión se resienta. 

La planificación de la temporada acaba siendo un hecho capital en el asalto a la historia. Esta vez, el equipo no daba para ser eterno. Hace falta más y mejores jugadores. La cantera es un orgullo para cualquier culé pero hay que tener claro que todo lo que sale de la cantera merece tener nivel del primer equipo.

Ahora toca cruzar los dedos y que Pep renueve. Tener al mejor entrenador y al mejor jugador del mundo bien merece seguir soñando.